A no repetirlo
Hilario Navarro hizo un trabajo especial, simulando el error que tuvo ante Olimpo y buscando salvarlo.
Hilario Navarro no se quedó en el lamento del gol que recibió por su culpa. Sabe que cometió un error, que calculó mal en la salida del centro y que el cabezazo de Javier Páez lo dejó parado, sin reacción, esperando que la pelota entrara y dejara a Racing en desventaja. En el primer entrenamiento, el correntino uso manos a la obra para que no le vuelva a ocurrir lo del sábado. Y le pidió a Gustavo Piñero, el entrenador de arqueros, que dispusiera un trabajo especial, simulando la acción del tanto de Satanás. El ejercicio recreaba la jugada una vez cometido el error de cálculo y procurando, a mitad de camino, evitar que la pelota se le metiera de emboquillada, tal como sucedió ante Olimpo. E Hilario respondió en varias, demostrando la destreza física que se le conoce, la misma que utilizó el sábado para evitar el 0-2 al sacar un cabezazo a quemarropa de Lujambio...
"El gol me dio bronca porque dudé y tuve la mala suerte de que la pelota entrara. Siempre hago autocrítica. Me equivoqué y tengo que asumirlo. Ya está. Ahora hay que pensar en lo que viene", admitió Navarro en declaraciones a TyC Sports.





