Agustín Julio sería el portero titular de Colombia frente a Brasil
El portero del Tolima, Agustín Julio, sería el encargado de defender el arco de Colombia en el primer partido de las eliminatorias contra Brasil.
A los 33 años, espera convertirse en el líder de un equipo que comienza un nuevo camino, con jugadores jóvenes. Y ya empieza a dejar su propia marca.
Agustín Julio hace parte de esa lista de arqueros que se mantuvo a la sombra de Óscar Córdoba, Miguel Calero y Faryd Mondragón durante más de diez años en la Selección Colombia. En octubre, cuando comienza la eliminatoria y al frente está Brasil, a Julio le llegó su agosto.
Pocos recuerdan que hace ocho años se puso por primera vez la camiseta número 1, que fue el tercer arquero en la Copa América de Paraguay, detrás de Calero y René Higuita, y también pocos se habían dado cuenta de que con apenas ocho partidos en la Selección, ya tiene una marca difícil de superar.
Este año estuvo a punto de ir a la Copa América, pero a última hora se quedó afuera, porque el técnico Jorge Luis Pinto prefirió llevar a Venezuela a Miguel Calero y Róbinson Zapata. Ahora viene la revancha.
"Qué mayor premio, hermano...", dice Julio, emocionado. "Qué
mayor premio que estar acá y que lo tengan a uno en cuenta. Eso para mí es ya una gran bonificación. Si se juega, es un orgullo, y más si si es con Brasil", agrega.
Julio ya no es el jovencito que llegó a un hexagonal final de la B con El Cóndor, en 1995, y que a mediados de ese año se calzó el buso de titular de Santa Fe. Ya han pasado muchos minutos, se ha estirado centenares de veces y también goles en contra.
Del frío bogotano se fue al calor de Barranquilla, más cercano a su natal Cartagena, pero solo estuvo un año y regresó a ponerse la roja. Luego tuvo un paso por Once Caldas en la Copa Libertadores del 2002 y fue campeón, pero suplente, con el DIM, ese mismo año.
Dos temporadas más en Bogotá sirvieron para cerrar el ciclo. Hoy
está en el Tolima, donde le ha ido tan bien que el domingo, seguramente, será titular frente a Brasil.
"Yo siempre he dicho que a los toros hay que agarrarlos por los cachos, hermano. Esta es una experiencia muy bonita y hay que sacarle provecho, sobre todo en lo personal. Y si ellos nos bombardean, pues acá estamos, para evitarlo" asegura.
Julio siempre fue locuaz y alegre, pero ahora es más líder. De hecho, en la cancha es de los pocos que grita, y desde su arco suele hacer más fuerte su voz para ordenar a sus compañeros.
"Uno tiene que estar concentrado, no solamente el arquero sino todo el sistema defensivo. Hay que tratar de organizar, ver la jugada y mirar qué intención tiene el rival, que no quedemos mal parados, y que cuando estemos atacando no dejemos espacio atrás, porque de ahí vienen los errores", explica.
En el mismo estadio y en la misma cancha donde jugó sus primeros partidos como profesional, Agustín Julio tratará de aprovechar su agosto y convencer a la gente y al técnico de que el dueño del arco de la Selección es él.





