Aouate y los palos evitan la goleada en el Villamarín
El arquero israelí estuvo atento para salir a los pies de los atacantes del Betis y vital en el mano a mano ante los delanteros.
Solo la mala fortuna evitó que Dudú Aouate saliera como un héroe del Benito Villamarín. El portero israelí fue uno de los jugadores destacados de un Mallorca que no supo rematar al Betis, pero que dio excesivas facilidades a los delanteros verdiblancos. El guardameta estuvo atento para salir a los pies de los delanteros rivales, vital en el mano a mano y además, estuvo aliado con la fortuna. Hasta el gol.
Como recuerdo del partido quedará sin duda el triple remate a la madera que tuvo el Betis, en el minuto 43, cuando Jefferson Montero chutó cruzado al palo, el rechazo lo enviaba de cabeza Molina al larguero y el rebote lo sacaba Aouate para que de nuevo el esférico impactara en la madera.
Suerte y pura anécdota, porque el portero israelí del Mallorca estuvo casi perfecto antes y después de esa jugada. Salió siempre bien cuando el Betis buscó los balones en profundidad, pillando adelantada a la defensa rojilla, en la primera parte. Y también estuvo inmenso en un par de salidas a cubrir portería, como cuando a Jefferson Montero le envió un balón a córner. Bien por alto, tanto en las faltas laterales como en los córners, solo en una ocasión se quedó bajo el larguero y atajó, bien colocado y sin dificultades, el remate de cabeza de Molina.
Un disparo de Iriney, ya en la segunda mitad, fuerte pero con poca colocación fue el único problema desde la larga distancia que dio el Betis, que creó todo su peligro al contraataque y en su insistencia en llegar hasta el área pequeña mallorquinista aprovechando los espacios que dejaba la defensa rojilla a su espalda.
Fue en uno de esos balones en profundidad cuando tuvo Aouate su actuación más brillante. El pequeño Jonathan Pereira se plantó, tras veloz carrera, solo ante el portero rojillo y chutó fuerte, a media altura, respondiendo el internacional israelí con la mano izquierda para evitar el que hubiera sido el 1-0. En el gol del Betis, Nsue tocó de cabeza y Aouate ya no pudo reaccionar, puesto que el balón fue al segundo palo y él había sido superado.





