Atajá siempre acá
Al Pato Abbondanzieri le sienta bien jugar en Liniers: como en la revancha ante Vélez, tuvo otro gran partido y fue una de las figuras.
LAZZARO YA LE PEGÓ CON TODO Y EL PATO SE PREPARA: RESOLVIÓ BIEN SACÁNDOLA POR ARRIBA.
Lo sufre. Con el partido 0-0 se agarra la cabeza porque le dan un córner equivocado a Tigre. Así lo vive Abbondanzieri, desesperado por que su Boca gane, por que no le hagan goles, por mantener su valla en cero. Y aunque no lo logró (le convirtieron en los últimos 14 partidos oficiales), al menos él volvió a tener una gran tarde/noche, en la misma cancha en la que tuvo su mejor partido en el semestre: fue figura en la revancha copera con Vélez. Parece, Liniers le sienta bien. Y no es poco demostrar que tiene las manos bien puestas.
Llegó con los minutos contados, luego de terminar ante Racing con una distensión. Pero, claro, no era momento de salir. Tuvo algunos errores en la salida del arco, quizá producto de la lesión. Pero lo más importante fue lo que hizo bien: tapada mano a mano a Luna; tiro abajo a Morel; otro cara a cara pero a Lazzaro... Y, la más difícil, un cabezazo al punta de pelo largo, que tuvo que sacar con una mano. El Pato reaccionó rápidamente y la tapó abajo, en un esfuerzo descomunal. No tuvo nada que hacer en el gol de Luna y hasta se asustó con un tiro en el palo, a los 43, que se quedó mirando, estático. Pero, al final, nada arruinó su noche. Al fin.
Lo sufre. Con el partido 0-0 se agarra la cabeza porque le dan un córner equivocado a Tigre. Así lo vive Abbondanzieri, desesperado por que su Boca gane, por que no le hagan goles, por mantener su valla en cero. Y aunque no lo logró (le convirtieron en los últimos 14 partidos oficiales), al menos él volvió a tener una gran tarde/noche, en la misma cancha en la que tuvo su mejor partido en el semestre: fue figura en la revancha copera con Vélez. Parece, Liniers le sienta bien. Y no es poco demostrar que tiene las manos bien puestas.
Llegó con los minutos contados, luego de terminar ante Racing con una distensión. Pero, claro, no era momento de salir. Tuvo algunos errores en la salida del arco, quizá producto de la lesión. Pero lo más importante fue lo que hizo bien: tapada mano a mano a Luna; tiro abajo a Morel; otro cara a cara pero a Lazzaro... Y, la más difícil, un cabezazo al punta de pelo largo, que tuvo que sacar con una mano. El Pato reaccionó rápidamente y la tapó abajo, en un esfuerzo descomunal. No tuvo nada que hacer en el gol de Luna y hasta se asustó con un tiro en el palo, a los 43, que se quedó mirando, estático. Pero, al final, nada arruinó su noche. Al fin.





