Brad Jones, el triunfo de un luchador en la vida
Brad Jones lleva el dorsal número 1 pero es el tercer portero del Liverpool. Hasta hace un par de días, Brad era además un desconocido, suplente y desafortunado en el deporte y en la vida. Formado en Middlesbrough, la lesiones le obligaron a curtirse a base de cesiones. Pasó por el Shelbourne, el Blackpool y, en el Sheffield aguantó cómo le increpaba su hinchada. Regresó al Middlesbrough, se asentó como titular y volvieron las lesiones.
Aguantó sin rendirse y en 2010 renunció a participar con Australia en el Mundial de Sudáfrica porque su hijo padecía leucemia. En noviembre, tras 18 meses de enfermedad, Luca, de 5 años, falleció. Para entonces, Jones ya había protagonizado un traspaso de 2,8 millones al Liverpool y otra cesión, al Derby County.
Tras tanto infortunio, a sus 30 años, la vida le ha dado una pequeña recompensa con una semana de merecida fortuna. El día 4 su mujer dio a luz a un nuevo hijo y el día 11, una sanción de Reina y una expulsión de Doni le permitieron convertirse en héroe del Liverpool en el encuentro ante el Blackburn. Detuvo un penalti decisivo a Yakubu para que su equipo ganase por 2-3 y rompiese una racha de seis partidos sin ganar. "El fútbol es un juego de locos", declaró Jones en su cuenta de twitter tras el partido. La vida de Brad Jones también.





