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Campestrini: "Se sigue haciendo grande un Club chiquito"

El arquero de Arsenal habla de su gran noche en Catamarca y desacredita a quienes insinúan que su equipo es favorecido.


Hay determinados gestos que pueden poner en contexto las cosas. Aquellos logros que para algunos pueden resultar un simple bastón para no caer, para otros el valor se traduce en el rostro de los que alcanzaron la gloria. Y quizás en el hombre más importante de la noche en Catamarca, allí donde Arsenal volvió a darle, así como lo hizo hace un par de meses en la Bombonera, otro cachetazo a Boca, se entienda lo que representó para el conjunto de Sarandí haberse quedado con la Supercopa Argentina. En ese escenario, advertir a Cristian Campestrini, el héroe de los penales, haciendo esfuerzos para no quebrarse mientras festejaba con un puñado de no más de 200 hinchas, alcanza para comprender cuánto pueden valer las cosas cuando se debe hacer tanto esfuerzo para conseguirlas.

Hace cinco años que está en Arsenal y allí encontró el reconocimiento y hasta llegó a la selección nacional, cuando Diego Maradona era el entrenador. Tantos años de lucha tienen recompensa, porque es un peleador desde la época en que Almirante Brown, Ferro, Argentino de Rosario y Rosario Central lo tuvieron en su arco.

Anteanoche se anotó otra estrella en su carrera y justo ante Boca, en una final. Fue determinante para darle la Supercopa al equipo, se lanzó hacia la gloria cuando estuvo delante del balón Nicolás Colazzo y antes lo había hecho con Caruzzo y Paredes. Pero lo de Campestrini no es casual, porque él también fue una pieza vital para que el equipo de Sarandí pudiese llegar a su primer título en el fútbol argentino y todo eso hace apenas unos meses.

-¿Qué sentís de ganar otro título y ante un equipo como Boca? 

-Es conmovedor todo esto. No sé si era para sufrir tanto en los penales, pero estoy contento por lo que conseguimos para esta institución. Arsenal hizo un gran partido. Pero estoy feliz porque se sigue haciendo grande este club chiquito.

-Además, se potencia el logro porque ustedes no venían bien. 

-Necesitábamos cortar esta rachita ante un gran rival y entender que se puede. Quiero en este momento recordar a las personas que amo con toda mi alma, que son mi mujer, Agatha; mi hija, Catalina, y a mi familia en San Nicolás.

-¿Cuál de los tres penales que atajaste te gustó más? 

-Que yo ataje un penal ya es una bendición. No sé si alguno en especial, lo importante es que sirvió para ganar otra estrella para este club.

-Y penales, ante Boca, un equipo especialista. 

-Sí, es verdad, pero acá todo está muy parejo. Yo pienso que Arsenal fue muy superior a Boca y no era necesario llegar a los penales.

-¿Jugó bien Arsenal o Boca jugó mal? 

-Sería muy fácil decir que Boca jugó mal. Alguno puede decir que fue por el viento y esas cosas, pero nosotros también lo sufrimos y lo seguimos atacando y llegamos claro. Ésas son excusas, Arsenal fue superior. Hubo un tiro para la justicia y salimos campeones.

-Vos, que luchaste tanto tiempo, que pasaste por todas las categorías, ¿te sentís identificado con estas cosas que logra Arsenal, que lo hace a pulmón? 

-Después de cinco años en la institución, uno siente mucho cariño. Acá somos todos obreros de este club, acá somos todos indios y el único cacique es Grondona. Y ese grupo de indios vino acá y no era favorito, porque venía Boca de ganar un clásico y nosotros de ser goleados, pero pusimos lo que había que poner y nos quedamos con lo que queríamos.

-Siguen haciendo historia... 

-La verdad que sí. Ganamos dos títulos en un año y nadie nos regaló nada. Sería muy estúpido que alguien piense que nos facilitaron algo después de todo lo que peleamos. Ahora hay que disfrutar y pensar en ganarle a Racing.

-¿Estudiaste para los penales? 

-No, tuve mucha suerte, te diría mentiras si te dijera que estudié. Tuve suerte.

-¿Dudaste de que se pudiera dar? 

-Boca tiene experiencia, es un grande. Vinimos de punto, pero hicimos las cosas bien. Hicimos las cosas como cuando ganamos en la Bombonera por 3-0, cuando nadie confiaba en nosotros. Pero gracias a Dios pudimos levantar otra Copa y esta familia se va haciendo grande de a poco.

-¿Te hacen sentir más importante como arquero estas cosas? 

-Tuve suerte, siempre digo que soy uno más en el fútbol argentino, que trata de darse al máximo. Tenemos que seguir por ese camino, ya levantamos dos trofeos.

-Fue el festejo de unos pocos. 

-Sí, es verdad, creo que éramos como 100 contando a la utilería, los médicos [dice con una enorme sonrisa]. No, de verdad estamos todos muy felices. Pensamos en lo que pasó en Boca, cuando en la Bombonera también nadie confiaba en nosotros, pero en Catamarca fuimos unos pocos e hicimos historia.

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penales atajó Campestrini por torneos locales, sobre 27; le anotaron 16 y tres fueron desviados

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