Carrizo, el dueño del arco
“Vengo para ayudar al club a buscar los objetivos a los cuales River siempre estuvo acostumbrado”, avisó el 1 en su vuelta al Monumental. Ayer, tras una larga espera, se entrenó con sus nuevos compañeros.
A recuperar el tiempo y el prestigio. Juan Pablo trabajó con intensidad bajo la supervisión del entrenador de arqueros, Angel Félix, junto con los juveniles Gonzalo Marinelli y leandro chichizola.
Eran las 8.34 cuando volvió a pisar el anillo del Monumental como nuevo jugador del club. Saludó a los empleados de seguridad, recibió algunas frases de aliento de los papás que acababan de dejar a sus hijos en el Instituto River Plate y enseguida se fue a la utilería, donde Carlos Peralta le entregó la ropa de entrenamiento. Le dio un abrazo a Lucho Sosa, el utilero de la Reserva, y volvió a ingresar al vestuario Angel Labruna después de más de 600 días. Allí, el masajista Marcelo Sapienza lo recibió con un mate y al toque se prendieron a la ronda Gonzalo Marinelli, uno de los prometedores arqueros de la Reserva, y Ramón Báez, canchero del estadio. A medida que fueron llegando sus nuevos compañeros, los saludó uno por uno. Hubo abrazos afectuosos con Paulo Ferrari, Ariel Ortega y Diego Buonanotte, tres con los que compartió plantel en el River campeón del Clausura 2008. Luego llegó el momento de la presentación con el cuerpo técnico, que lo recibió con los brazos abiertos al igual que los socios que se lo cruzaron en la fría mañana de Núñez. "Por suerte llegó el día tan esperado. Tuve una semana en la que estaba ansioso esperando que se resuelva el problema que había con el contrato en la Lazio, pero ya está. Tengo mucha alegría, me reencontré con gente que hacía dos años que no veía y, como siempre digo, vengo a brindar lo mejor de mi persona para ayudar al club a buscar los objetivos a los cuales River siempre estuvo acostumbrado", afirmó Carrizo.
Fue, por lejos, el hombre más buscado del Mundo River . Pero ante la fuerte demanda de la prensa, optó por hablar solamente con la página de River en Facebook y hoy será presentado oficialmente tras firmar el contrato. En la web dejó en claro que no tiene ningún rencor con los hinchas que lo criticaron cuando, antes de irse a la Lazio, dijo que "el amor a la camiseta ya no existe más". "El hincha se ha sentido ofendido, pero yo no tengo ningún rencor, al contrario. En estos dos años me ha faltado sentir el calor de la hinchada de River", expresó, buscando endulzar los oídos de la gente.
En su primer entrenamiento demostró que está en muy buenas condiciones físicas. Corrió, saltó, voló y se revolcó a la par de los juveniles Leandro Chichizola y Marinelli, ya que Daniel Vega y Marcelo Ojeda (subsisten las diferencias para la renovación de su contrato) participaron del ensayo de fútbol. El entrenador de arqueros, Angel Félix, le hizo saber a Cappa que lo vio bastante mejor de lo que esperaba y por eso es probable que hoy sea titular en el amistoso ante Libertad, a puertas cerradas en Núñez. La idea del técnico es preguntarle si se siente bien para jugar, de modo que todo dependerá de lo que le responda el uno .
Las dudas generadas por la indefinición de su regreso (a préstamo por un año y con una opción de compra de unos cinco millones de euros) quedaron atrás. El refuerzo más esperado por los hinchas ya es nuevamente el dueño del arco de River.
Eran las 8.34 cuando volvió a pisar el anillo del Monumental como nuevo jugador del club. Saludó a los empleados de seguridad, recibió algunas frases de aliento de los papás que acababan de dejar a sus hijos en el Instituto River Plate y enseguida se fue a la utilería, donde Carlos Peralta le entregó la ropa de entrenamiento. Le dio un abrazo a Lucho Sosa, el utilero de la Reserva, y volvió a ingresar al vestuario Angel Labruna después de más de 600 días. Allí, el masajista Marcelo Sapienza lo recibió con un mate y al toque se prendieron a la ronda Gonzalo Marinelli, uno de los prometedores arqueros de la Reserva, y Ramón Báez, canchero del estadio. A medida que fueron llegando sus nuevos compañeros, los saludó uno por uno. Hubo abrazos afectuosos con Paulo Ferrari, Ariel Ortega y Diego Buonanotte, tres con los que compartió plantel en el River campeón del Clausura 2008. Luego llegó el momento de la presentación con el cuerpo técnico, que lo recibió con los brazos abiertos al igual que los socios que se lo cruzaron en la fría mañana de Núñez. "Por suerte llegó el día tan esperado. Tuve una semana en la que estaba ansioso esperando que se resuelva el problema que había con el contrato en la Lazio, pero ya está. Tengo mucha alegría, me reencontré con gente que hacía dos años que no veía y, como siempre digo, vengo a brindar lo mejor de mi persona para ayudar al club a buscar los objetivos a los cuales River siempre estuvo acostumbrado", afirmó Carrizo.
Fue, por lejos, el hombre más buscado del Mundo River . Pero ante la fuerte demanda de la prensa, optó por hablar solamente con la página de River en Facebook y hoy será presentado oficialmente tras firmar el contrato. En la web dejó en claro que no tiene ningún rencor con los hinchas que lo criticaron cuando, antes de irse a la Lazio, dijo que "el amor a la camiseta ya no existe más". "El hincha se ha sentido ofendido, pero yo no tengo ningún rencor, al contrario. En estos dos años me ha faltado sentir el calor de la hinchada de River", expresó, buscando endulzar los oídos de la gente.
En su primer entrenamiento demostró que está en muy buenas condiciones físicas. Corrió, saltó, voló y se revolcó a la par de los juveniles Leandro Chichizola y Marinelli, ya que Daniel Vega y Marcelo Ojeda (subsisten las diferencias para la renovación de su contrato) participaron del ensayo de fútbol. El entrenador de arqueros, Angel Félix, le hizo saber a Cappa que lo vio bastante mejor de lo que esperaba y por eso es probable que hoy sea titular en el amistoso ante Libertad, a puertas cerradas en Núñez. La idea del técnico es preguntarle si se siente bien para jugar, de modo que todo dependerá de lo que le responda el uno .
Las dudas generadas por la indefinición de su regreso (a préstamo por un año y con una opción de compra de unos cinco millones de euros) quedaron atrás. El refuerzo más esperado por los hinchas ya es nuevamente el dueño del arco de River.





