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Carrizo entró, debutó oficialmente y transmitió seguridad

Carrizo entró, debutó oficialmente y transmitió seguridad

Se lució con un show completito: le hizo la pisadita a Valdez y sacó un gran cabezazo. Estará vs. Perú.



HAEDO VALDEZ YA LA PUSO CONTRA UN PALO Y CARRIZO YA LE TAPÓ LA ILUSIÓN: ENORME ATAJADA CON EL PARTIDO 1-1. CLAVE.

El grito se escuchó en el Monumental y llegó hasta el estadio Obras. Morel Rodríguez había lanzado un centro alto y pretencioso, fuerte, desde la izquierda, y Juan Pablo Carrizo pegó la orden para que nadie se moviera. "¡Mía!", mandó el arquero de la Lazio italiana y atrapó la pelota en el mismo lugar donde Heinze había traicionado a Abbondanzieri. Iban 14 minutos nomás, uno después del 1-0 de Paraguay, y Carrizo no necesitó de mucho más que un centro para dominar el clima. Hasta las plateas, estupefactas, se paralizaron. El ingreso del ex River había sido como la mirada que Fillol le había convidado en la charla previa mientras el Pato aún andaba tirado, con su rodilla sangrante, malherida: fulminante, de arquero mundialista, ganador.

Carrizo debutó ayer, oficialmente, en la Selección. Justo un partido después de haber sido titular en el 0-0 amistoso ante Bielorrusia, JP continuó copiándose a sí mismo: aún sigue, agrandadísimo, sin recibir goles en la Mayor. Su debut también había sido en un amistoso, el 19 de abril del 07, con la cajoneada Selección local: en un 0-0 ante Chile fue la figura, con 8 puntos, para Olé. Por Eliminatorias, la última vez que habían reemplazado a un arquero fue en un 2-0 a Chile, en el 00 (Bonano por Burgos), y en el 05, victoria 2-0 de Ecuador, jugó por última vez un arquero que no fue el Pato: Leo Franco.

Ayer ganador de 7 puntos y muchos aplausos más, Carrizo fue determinante. En la segunda bola que tocó, por ejemplo, se lució con su patente jugada: otro bochazo largo sobró a la última línea, y él la bajó, con la zurda, ante Haedo Valdez, para luego enganchársela hacia el otro pie. La que siempre hacía en River, la que le hizo a Palacio en La Boca, la que motiva bronca, admiración. A veces confianzudo, JP volvió a demostrar, sin embargo, que su presencia (lo escrito: la salida en el primer centro) paga tanto como una buena atajada, que hasta la tuvo: un cabezazo de pique al suelo (cancha mojada) de Haedo Valdez, a su palo más lejano, con el partido ya 1-1. Hoy, al menos, ya se aseguró jugar ante Perú. De sus guantes dependerá que se asegure el futuro.

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