Casillas deja el Real y se marcha al Oporto
Los contratos ya han sido redactados y están siendo estudiados por los representantes del capitán, que lo firmaría en las próximas horas.
El fichaje de Iker Casillas con el Oporto parece cuestión de horas. El portero alcanzó un acuerdo con el Real Madrid en la mañana del viernes para salir del club para salir del club y fichará en las próximas horas con el Oporto. Los contratos ya están redactados y están siendo estudiados por los representantes de Casillas. Iker podría firmarlos en la noche del viernes o este sábado por la mañana, antes de que se produjera el anuncio oficial.
Por la mañana, Casillas fue a Valdebebas a realizarse las pruebas médicas con el resto de sus compañeros, pero en cuanto le informaron del acuerdo definitivo abandonó las instalaciones mientras el resto de sus jugadores permanecieron en ellas. En las últimas horas se intensificaron las negociaciones tras los problemas que surgieron en la noche del jueves por el finiquito. Los agentes que actúan en nombre del guardameta español ya estuvieron hace días en Oporto para reunirse con los dirigentes del club portugués para llegar finalmente a un acuerdo.
Así, Casillas ya no tendrá que subirse el domingo al avión del Real Madrid rumbo a Australia, en el inicio de la pretemporada del equipo blanco, y se despedirá de sus compañeros y del madridismo en las próximas horas con una rueda de prensa en el Bernabéu. Casillas no quiere homenajes. El siguiente paso es que el portero internacional español se incorpore a la disciplina del Oporto de Julen Lopetegui, cuya intermediación ha sido determinante para la decisión de Casillas. El equipo portugués empezará a partir del fin de semana una estadía en Holanda.
Después de 25 años en el club blanco y 16 temporadas en la primera plantilla, desde la 1999-00, Casillas deja el Madrid para enrolarse en uno de los mejores clubes de Portugal e importante de Europa. Su salida empezó a fraguarse hace semanas, pero el elevado finiquito del de Móstoles, que cumplía contrato el año próximo, era un impedimento, porque el Madrid no quería abonarle los 14 millones y medio íntegros. Por este motivo, Iker acudió el jueves a Valdebebas a la primera reunión con Benítez e incluso hoy, hasta que hubo fumata blanca, mismo siguió haciendo lo mismo que el resto de compañeros.





