Casillas, el hombre que sólo sabe ganar finales
Casillas besando la Copa del Rey
Iker Casillas ya ejerce de capitán, de líder del Real Madrid. Besar a la diosa Cibeles ha sido una liberación para el portero madridista. Curioso en un hombre que ha sido capaz de poner en pie a todo un país en dos ocasiones, justo cuando levantó al cielo de Viena y Johannesburgo la Eurocopa y el Mundial, las mayores conquista del fútbol español. Sin embargo esta Copa, la que llevaba 18 años sin levantarla jugador alguno de la entidad madridista, ha significado un antes y un después en un jugador que volvió a ser decisivo en la conquista de Valencia con dos apariciones puntuales. Era su primera final como titular, el título que le faltaba en un palmarés para enmarcar. Lo quieran o no levantar la Copa y pasear por la fuente venerada por los madridistas fue su confirmación como capitán blanco. Nueve meses antes ya tenía en su poder el brazalete, pero desde la noche del pasado miércoles es el capitán del Real Madrid a ojos de todo el mundo.
El portero lleva ya tiempo ejerciendo de capitán, en una misión nada sencilla. Raúl sufrió mucho desgaste en sus años de negociaciones con entrenadores, presidentes y también con compañeros. Casillas ha tenido diferentes episodios tensos, complicados. La presencia de un jugador de la personalidad de Ronaldo y un entrenador con un acentuado don de mando como es Mourinho, no hace nada sencilla la labor de un capitán. Unos piden, el técnico no da. Otros no van al ritmo que marca el resto del vestuario y el capitán intenta que esas diferencias que siempre hay en una plantilla de un equipo como el Real Madrid desaparezcan. Y para ello no ha dudado en recriminar ciertas actitudes que Ronaldo y sus lugartenientes Marcelo y Pepe han tenido con el grupo. Ha luchado para que estos moderen sus gestos, se sumen a la dinámica del resto de jugadores y con los últimos lo ha conseguido, con CR7 es imposible. La última la tuvo en el partido de Liga ante el Barcelona, cuando fue el primero en marcharse al vestuario, sin agradecer a la afición el apoyo dado al equipo. Casillas es el capitán y lo es porque lleva toda la vida en la casa y ha mamado los valores de este club. Desde dentro se llegó a poner en solfa esa situación, pero el propio portero ha sido el encargado de poner las cosas en su sitio.
Tirando de galones también intentó mentalizar a todos de la importancia de la Copa. Ha sido el mejor ayudante posible para Mourinho. Su espíritu ganador le ha llevado a pelear por la final de Valencia como nadie. Sabía que el Real Madrid necesitaba romper la dinámica perdedora que perseguía a su equipo. "Prioridad absoluta", repitió una y otra vez. Era la única asignatura pendiente del portero y casi del Real Madrid. Y es que la Copa ha tenido un efecto que ni el propio presidente madridista se imaginaba. "Durante estos años lo hemos pasado mal y ahora toca disfrutar".
A Casillas no se la ha pedido tanto
Durante la temporada Casillas no ha sido tan exigido como otras. El fútbol de Mourinho le posibilita vivir más tranquilo. Por delante de él aparecen seis jugadores de manera regular, justo los que le garantizan sufrir tantos sustos. Las paradas imposibles del portero no han sido tantas como años anteriores, pero su don de la oportunidad no se lo ha quitado nadie. En los momentos justos, ahí aparece el hombre hecho para jugar finales. Dos Champions, Copa, Eurocopa y Mundial, dan fe de que Casillas no sabe hacer otra cosa que ganar todas las finales que disputa. "Crece en los momentos en los que otros tienen dudas, de ahí su rendimiento en ese tipo de partidos" ha dicho Fernando Hierro sobre él.
Los que piensen que con la Copa ya ha cubierto el cupo están muy equivocados. El cabreo que arrastra por la manera en la que el Real Madrid ha entregado la Liga sólo tendrá consuelo si el equipo blanco llega a la final de la Champions. Casillas se ha mostrado crítico con la actitud del equipo en tres partidos que para él han sido claves. Almería, Deportivo y Sporting. Y es que al capitán le duele que los puntos se pierdan por falta de intensidad, por pensar que ya están ganados antes de saltar al césped. No admite las risas, ni las bromas durante los partidos, tal y como ha recordado en el vestuario en más de una ocasión. Cree que la Liga la han perdido ellos, más que ganarla el Barcelona.
Casillas está a dos partidos de poder hacer crecer un palmarés que ya tiene dos Champions, cuatro Ligas, una Copa, tres Supercopas de España, una de Europa, dos Intercontinentales, una Eurocopa, un Mundial, un Mundial Sub 20, una Eurocopa Sub-15 y otra Sub 16 y multitud de distinciones individuales. "No sé que tiene que hacer para que le den un Balón de Oro", ha afirmado Diego Forlán cuando se le ha preguntado por Casillas. Lo dice todo.
Iker Casillas ya ejerce de capitán, de líder del Real Madrid. Besar a la diosa Cibeles ha sido una liberación para el portero madridista. Curioso en un hombre que ha sido capaz de poner en pie a todo un país en dos ocasiones, justo cuando levantó al cielo de Viena y Johannesburgo la Eurocopa y el Mundial, las mayores conquista del fútbol español. Sin embargo esta Copa, la que llevaba 18 años sin levantarla jugador alguno de la entidad madridista, ha significado un antes y un después en un jugador que volvió a ser decisivo en la conquista de Valencia con dos apariciones puntuales. Era su primera final como titular, el título que le faltaba en un palmarés para enmarcar. Lo quieran o no levantar la Copa y pasear por la fuente venerada por los madridistas fue su confirmación como capitán blanco. Nueve meses antes ya tenía en su poder el brazalete, pero desde la noche del pasado miércoles es el capitán del Real Madrid a ojos de todo el mundo.
El portero lleva ya tiempo ejerciendo de capitán, en una misión nada sencilla. Raúl sufrió mucho desgaste en sus años de negociaciones con entrenadores, presidentes y también con compañeros. Casillas ha tenido diferentes episodios tensos, complicados. La presencia de un jugador de la personalidad de Ronaldo y un entrenador con un acentuado don de mando como es Mourinho, no hace nada sencilla la labor de un capitán. Unos piden, el técnico no da. Otros no van al ritmo que marca el resto del vestuario y el capitán intenta que esas diferencias que siempre hay en una plantilla de un equipo como el Real Madrid desaparezcan. Y para ello no ha dudado en recriminar ciertas actitudes que Ronaldo y sus lugartenientes Marcelo y Pepe han tenido con el grupo. Ha luchado para que estos moderen sus gestos, se sumen a la dinámica del resto de jugadores y con los últimos lo ha conseguido, con CR7 es imposible. La última la tuvo en el partido de Liga ante el Barcelona, cuando fue el primero en marcharse al vestuario, sin agradecer a la afición el apoyo dado al equipo. Casillas es el capitán y lo es porque lleva toda la vida en la casa y ha mamado los valores de este club. Desde dentro se llegó a poner en solfa esa situación, pero el propio portero ha sido el encargado de poner las cosas en su sitio.
Tirando de galones también intentó mentalizar a todos de la importancia de la Copa. Ha sido el mejor ayudante posible para Mourinho. Su espíritu ganador le ha llevado a pelear por la final de Valencia como nadie. Sabía que el Real Madrid necesitaba romper la dinámica perdedora que perseguía a su equipo. "Prioridad absoluta", repitió una y otra vez. Era la única asignatura pendiente del portero y casi del Real Madrid. Y es que la Copa ha tenido un efecto que ni el propio presidente madridista se imaginaba. "Durante estos años lo hemos pasado mal y ahora toca disfrutar".
A Casillas no se la ha pedido tanto
Durante la temporada Casillas no ha sido tan exigido como otras. El fútbol de Mourinho le posibilita vivir más tranquilo. Por delante de él aparecen seis jugadores de manera regular, justo los que le garantizan sufrir tantos sustos. Las paradas imposibles del portero no han sido tantas como años anteriores, pero su don de la oportunidad no se lo ha quitado nadie. En los momentos justos, ahí aparece el hombre hecho para jugar finales. Dos Champions, Copa, Eurocopa y Mundial, dan fe de que Casillas no sabe hacer otra cosa que ganar todas las finales que disputa. "Crece en los momentos en los que otros tienen dudas, de ahí su rendimiento en ese tipo de partidos" ha dicho Fernando Hierro sobre él.
Los que piensen que con la Copa ya ha cubierto el cupo están muy equivocados. El cabreo que arrastra por la manera en la que el Real Madrid ha entregado la Liga sólo tendrá consuelo si el equipo blanco llega a la final de la Champions. Casillas se ha mostrado crítico con la actitud del equipo en tres partidos que para él han sido claves. Almería, Deportivo y Sporting. Y es que al capitán le duele que los puntos se pierdan por falta de intensidad, por pensar que ya están ganados antes de saltar al césped. No admite las risas, ni las bromas durante los partidos, tal y como ha recordado en el vestuario en más de una ocasión. Cree que la Liga la han perdido ellos, más que ganarla el Barcelona.
Casillas está a dos partidos de poder hacer crecer un palmarés que ya tiene dos Champions, cuatro Ligas, una Copa, tres Supercopas de España, una de Europa, dos Intercontinentales, una Eurocopa, un Mundial, un Mundial Sub 20, una Eurocopa Sub-15 y otra Sub 16 y multitud de distinciones individuales. "No sé que tiene que hacer para que le den un Balón de Oro", ha afirmado Diego Forlán cuando se le ha preguntado por Casillas. Lo dice todo.





