Casillas regresó al banquillo del Bernabéu
El portero, que volvía a una convocatoria por primera vez desde su lesión, bromeó con sus compañeros en la banda.
Habían pasado 72 días desde que Arbeloa le dio la patada que cambió todo el panorama deportivo en la portería del Real Madrid. Después de una recuperación exprés y varias semanas de duros entrenamientos, Íker Casillas volvía ayer a una convocatoria del Real Madrid y hoy pisaba de nuevo el césped del Bernabéu.
Lo hizo solo para calentar a Diego López, estampa poco habitual en el guardameta internacional, que según confirmó Mourinho esta semana tendrá que "esperar su oportunidad" en el banquillo.
Íker saltó al césped como el resto del equipo para calentar. Se ejercitó junto a Silvino Louro y Diego López con la misma normalidad que antes de la lesión. El único cambio llegó después, cuando en vez de esperar junto al resto de sus compañeros en el túnel de vestuarios para saltar al campo y situarse en la portería blanca lo hizo para sentarse en el banquillo.
Vio el partido junto a Di María y Cristiano Ronaldo, ambos confidentes de sus palabras y bromas durante buena parte del encuentro. La falta de tensión dentro del partido evitó las caras serias, aunque al guardameta se le notó fuera de lugar. Poco acostumbrado a presenciar los choques desde esa posición.





