Cuando vuelve, lo bajan del Olimpo
Con su equipo en descenso directo, Navarro Montoya regresa por sexta vez a la Bombonera. Perdió siempre, se peleó con los hinchas y con Palermo...
La última vez, con Chicago, anduvo a los saltos. Y hasta tuvo encontronazos con el Loco...
El Mono Navarro Montoya marcó una época en el arco de Boca. Fue el sucesor directo del Loco Gatti y se adueñó del puesto por casi ocho años, de 1988 a 1996. Se hizo ídolo grande, llegó a símbolo del equipo. Pero terminó mal, separado por Carlos Bilardo. Después de andar por el exterior, volvió a la Bombonera en el 2002, con Chacarita, y fue ovacionado como el prócer que era. Lo mismo pasó el año siguiente. Pero la relación se rompió en el 2004, cuando jugaba en Independiente y gritó los goles de su equipo. Hoy, luego de haber descendido con Chicago y de estar complicado con Olimpo, al Mono le tocará volver al que fue su hogar. Con Boca necesitado de un triunfo que deje atrás lo antes posible la derrota con Colón.
La vez que peor la pasó Navarro Montoya fue cuando regresó a la Bombonera luego de haber gritado esos goles en el Apertura 04, en una victoria 2-1 de Independiente. La hinchada le quitó la ovación y los aplausos y a cambio, le arrojó consoladores desde la tribuna. Después, también regresó con Gimnasia y Chicago y de nuevo la pasó mal. Para colmo, en esa última visita tuvo varios encontronazos con Martín Palermo. Y fue reprobado por la mayoría de la gente. Es por eso que últimamente evita hablar con la prensa cuando se viene un partido con Boca...
En total, desde que se fue del club, el Mono estuvo cinco veces en La Boca y no pudo ganar ninguna... De hecho, su único triunfo en los nueve enfrentamientos ante su ex club fue ese con el Rojo. Y recibió 27 goles. Esta nueva visita le llega en un momento difícil, porque Olimpo tiene apenas cinco puntos, de un partido ganado, dos empatados y cuatro perdidos, con cuatro goles a favor y diez en contra. Y con esos resultados, el club está en la zona del descenso directo. Y los hinchas, aunque en la última presentación ante Argentinos no perdió (empató 1-1 en Bahía Blanca), se la agarraron con los jugadores y con el técnico Guillermo Rivarola.





