Cuánto valen los mejores arqueros argentinos

Clubes de primer nivel de Europa pretenden contratar a Juan Pablo Carrizo, de River, y a Oscar Ustari, de Independiente. Pero las cifras que pretenden los dirigentes argentinos hacen que los europeos salgan corriendo de espanto.
Doce millones de euros por un arquero es una suma más que elevada y poco frecuente para el puesto. Eso es al menos lo que pretenderían por Oscar Ustari los dirigentes de Independiente.
Barcelona de España hace tiempo que está interesado en contarlo en sus filas, pero los números mandan y lo que parecía un hecho hasta hace unos meses quedó suspendido. No piensan lo mismo los directivos del Getafe, también español, que mandaron a un representante a que negocie su incorporación.
La joya de la abuela de River se llama Juan Pablo Carrizo y en el último año se destapó con todo. Lazio, West Ham, Milan y Manchester United lo pretenden. Hace tiempo, demasiado tiempo, que Argentina no contaba con arqueros de tanto nivel. La Selección, después de Ubaldo Matildo Fillol, en los 70 y comienzo de los 80, no volvió a tener un arquero inamovible.
Nery Pumpido fue campeón en el 86 pero no tuvo la aceptación necesaria como para ser considerado un fijo para el puesto. Tampoco lo consiguió Sergio Goycochea ni Luis Islas. Carlos Roa fue otro que se quedó a medio camino y lo mismo ocurrió con Pablo Cavallero. Roberto Abbondazieri tuvo un buen Mundial en Alemania, pero no pudo mantenerse en el tiempo y sus errores en los últimos encuentros de la Selección lo volvieron a poner en duda en cuanto a las preferencias del hincha.
Oscar Ustari y Juan Pablo Carrizo parecen haber ocupado ese lugar que tanto se extrañaba.
En el caso del joven de Independiente, el mismo Abbondanzieri es quien lo recomendó para que pase al Getafe. Por eso su secretario técnico, Santiago Llorente, esté en Buenos Aires intentado encontrarse con dirigentes de Independiente y ver a qué acuerdo se puede llegar sin tener que desembolsar 12 millones de euros.
En River, la venta de Carrizo y su urgencia por irse a Europa complicaron a la más que golpeada dirigencia.
Su representante, Pablo Sabbag, quiere aprovechar el momento que atraviesa y por eso apura para que se haga efectiva una operación propuesta por Lazio que rondaría los cinco millones de euros limpios para la entidad de Núñez.
Pero esa cifra no convence a Mario Aguilar y sus segundos, por lo que los deseos del jugador se enfrentan con los de los directivos.
En tanto, Alfio Basile sabe que tiene dos hombres de enorme calidad en el puesto. El tema es que desconoce hasta cuándo.





