De cabeza al arco
Carrizo admite que a fin de año no se "imaginaba" en el debut del Clausura, pero asegura que está comprometido con River: "Defenderé la banda roja a muerte".
En el departamento que estoy ahora, busco una remera y no sé si está acá, en Italia, o en mi pueblo... Es gracioso". La anécdota que cuenta Juan Pablo Carrizo describe la confusión que vive desde que se concretó su transferencia a la Lazio. Desde julio del año pasado, su cabeza viajaba sin escalas de Roma a Buenos Aires varias veces al día. Atajaba con el buzo de River pero daba la sensación de que no se sentía el arquero de River. "No imaginaba estar acá", reconoce. Pero enseguida se muestra concentrado y entusiasmado con este nuevo capítulo de su carrera. "Viajé a Italia (por eso se sumó tarde a la pretemporada) porque tenía que acatar órdenes. El Cholo me dio la posibilidad de ir pero quería que me comprometiera con el grupo: era una falta de respeto a mis compañeros no decidirme. Ahora pude estabilizar las cosas y este semestre voy a defender la banda roja a muerte", dice el indiscutido 1 de River.
Carrizo se metió de cabeza en el arco del equipo de Simeone. Aunque en diciembre había dicho que tenía ganas de irse, que su ciclo en River estaba cumplido. "Me arrepiento de haber dicho eso. A veces, con tan corta edad uno confunde los mensajes. Pero cuando me tocó decidir, porque tenía ofertas de clubes de España, nunca dudé. Si me voy es para ir al club que me compró, si no me quedo en River", aclara el arquero, que tocó el corazón de los hinchas pero nunca fue cuestionado por ellos.
Seguramente, hoy recibirá sólo aplausos. Como la última vez que pisó el Monumental: en la derrota del 24 de noviembre ante Colón. Aunque el arquero de 23 años se preocupa más por el juego de River que por la reacción de la tribuna. "Tenemos que empezar ganando para hacer un buen semestre. La idea del Cholo es muy buena, proponer siempre atacar. Yo estoy tranquilo porque hay jugadores para defender que me brindan seguridad", explica. Con Carrizo comprometido, todo River puede sentirse seguro.





