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El muro del Getafe: Moyà

El muro del Getafe: Moyà

El hombre más en forma del rival del Real Valladolid este próximo sábado no es un delantero enrachado o un centrocampista de calidad y despliegue. La regularidad de Miguel Ángel Moyà en la portería getafense facilita que los de Luis García puedan afrontar cada partido sabiendo que tienen un hombre bajo palos capaz de salvar las ocasiones del oponente.

Dentro del fútbol hay una posición que podría tildarse de maldita. El guardameta, o cancerbero, es el encargado de evitar que un simple disparo raso y suave al centro del arco sea gol. También debe intentar impedir que el más potente trallazo a la escuadra no bese las mallas, salvando así a su equipo. El nombre de ''cancerbero'' obedece, como tantos aspectos en el balompié, a cierta mitología, que no hace sino reforzar la presión intrínsecamente asociada a dicha posición.

El can Cerbero, según historias y fábulas de la Antigüedad, no es otro que el perro que protege las puertas del infierno. Mitos aparte, tampoco hay mucha diferencia entre esa función y la del portero de fútbol, salvando las distancias.

La responsabilidad que acumula el hombre con guantes, que tal vez tenga que intervenir decisivamente en dos o tres lances del juego, es tal que pese a su escasa participación, tiene en sus manos el resultado del choque. Por eso es importantísimo, vital, que un equipo tenga bien cubierta la portería. Y el rival del Real Valladolid el próximo sábado, el Getafe, la tiene en buenas manos, mejor dicho, en buenos guantes: los de Miguel Ángel Moyá.

Seguridad bajo palos

Esta temporada que apenas ha comenzado es la tercera en la cuenta particular del mallorquín en las filas azulonas, ganándose la titularidad merced a unas intervenciones que le han brindado el cariño de la grada. En los 70 encuentros que ha disputado en este bienio ha visto perforada su portería en 92 ocasiones, si bien estos tantos no han bastado para poner en aprietos a los del Coliseum. La entidad del sur de Madrid es un ejemplo a seguir por sus colegas modestos, pues con una plantilla llena de calidad y producto nacional apenas tiene problemas para salvar la categoría, e incluso soñar con algo más.


Moyà es parte importante de dicho buen hacer, ya que no hay partido en el que no rescate a sus compañeros de un gol prácticamente cantado. En la memoria blanquivioleta a buen seguro persista el partidazo que el ex del Valencia y del Mallorca realizó en la anterior visita al feudo getafense, donde frustró múltiples ataques visitantes para asegurar el triunfo de los suyos.

Aclamación popular

La parroquia que acude cada dos fines de semana a ver a su equipo suele dedicar cánticos y loas hacia el guardameta, ya que se ha convertido en un hombre muy querido para la afición. Pese a que Luis García cuenta en sus filas con jugadores como Lafita, Diego Castro, Colunga o Pedro León, ninguno de este cuarteto logra actuar con tanta regularidad como su compañero bajo palos.

Este constante buen trabajo en su cometido de impedir goles no ha pasado desapercibido a los ojos de clubes con más potencial que el azulón. Tras un pasado que querrá olvidar en Valencia, donde los infortunios y las lesiones truncaron una atractiva progresión iniciada en su Mallorca natal, equipos de postín han mostrado interés por los servicios del portero.

Tras la lesión de Iker Casillas algunos medios indicaron que su remplazo podría ser Moyà, aunque todo quedó en agua de borrajas. Miguel Ángel ha completado, con éxito, la campaña pasada y ha despertado interés sólido de varios equipos. De hecho, hace apenas unas semanas se asoció su futuro al Atlético de Madrid, si bien no hubo acuerdo y es Aranzubía el arquero que ha firmado con los colchoneros.

Muro del Getafe

Buenas, muy buenas noticias para los fieles al Alfonso Pérez, que no ve su portería debilitada. Javi Guerra y Óscar, principales encargados del gol vallisoletano, no lo tendrán fácil para derrumbar la muralla balear que encarna Moyà. Con algo menos de 190 centímetros de altura, tampoco será sencillo abatirlo en las jugadas de estrategia, más aún teniendo en cuenta el magnífico estado de forma en el que se encuentra.

En la cuenta particular de este cancerbero, en este curso 2013/2014, hay 4 goles recibidos. 2 de la Real Sociedad y otro par del Almería, si bien los mediterráneos hubieran perforado más veces la puerta getafense si el portero azulón no hubiera estado tan inspirado. Puede decirse que el único punto del casillero del Getafe, por ninguno de sus rivales del sábado, ha venido de la mano de Moyà. Sin él, como en las campañas anteriores, tal vez los resultados hubieran sido distintos.

A pesar del bache que atraviesa el Valladolid, el guardameta balear tendrá que dar lo mejor de sí mismo para que en el encuentro que enfrenta a ambos combinados sea su equipo el vencedor. Este cometido requerirá la máxima concentración y una exhibición de sus cualidades bajo palos si no quiere que los balones entren en su puerta, a la que algunos definen como puerta del infierno. Este cancerbero no lo pondrá fácil.

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