Emiliano Martinez, la apuesta del Arsenal
A los 24 años, el arquero que surgió de Independiente se afirma en un gigante de Inglaterra y asegura: "Hasta la Selección no paro". La vida en Londres, las 20.000 libras que ganó por aprender inglés, sus virtudes.
A 45 minutos en auto de Piccadilly Circus, en Barnet, en el norte del Gran Londres, vive el único argentino que juega en el Arsenal. En ese sitio endulza el corazón día a día con Amanda, su novia inglesa con influencias portuguesa y brasileña. Ahí, en el parque inmenso de su casa, por las tardes se divierte lanzándole la pelota a una simpática perra labradora llamada Skyla. Se trata de Damián Emiliano Martínez, ese arquero que supo enamorar a un entrenador mítico como Arsene Wenger al punto de solicitar su renovación de contrato hasta la temporada 2021/2022, aunque apenas jugó once partidos. Al cabo, si completa el vínculo en su totalidad, como desembarcó en 2010, ya sabe que redondeará las doce temporadas en los Gunners.
"Es muy lindo y muy loco que Wenger confíe seis años más en mí. El me dijo que me imagina como el uno del Arsenal. Me lo dijo ahora, antes de firmar la renovación. Y después lo repitió públicamente", cuenta el marplantense. Queda claro que no se conforma con permanecer. Va por todo y lo dice: "Quiero atajar mucho tiempo acá. Confío muchísimo en mis cualidades. Si me dan la chance, voy a ser el uno del Arsenal y no paro hasta la Selección. Pero necesito continuidad".
El 1 de octubre, el francés Wenger cumplió 20 años como técnico del Arsenal. Ese prestigioso maestro futbolero, que se distingue tanto por su mirada aguda para detectar talentos como por su capacidad y paciencia para desarrollarlos, no dudó: "Sí, hay que extenderle el contrato. Es el arquero del futuro".
Le Professeur (así le dicen en los medios británicos por su obsesión formativa) ordenaba la continuidad de Martínez, aquel arquero que no llegó a debutar en Independiente, que prometía en las Selecciones Juveniles y que voló a Inglaterra hace seis años a cambio de 500 mil euros por el 65 por ciento del pase, pero con cláusulas que le permitieron al club de Avellaneda multiplicar esa cifra con el tiempo.
El vínculo de Emi Martínez vencía en junio de 2018, pero ya con 24 años y con potente competencia en el puesto exigía partir en búsqueda de sumar minutos. Después de cederlo a préstamo a cuatro equipos de la Championship (Oxford, Sheffield, Rotherham y Wolwerhampton), ahora debía definirse el Arsenal. Abandonar la apuesta o redoblarla. Esa era la cuestión. Entonces, la palabra final la tuvo Wenger, a quien no le importó contar con otras dos garantías en el puesto, como Petr Cech y David Ospina. Pidió que el argentino siguiera y le hicieron caso. Una resolución lógica por el respeto a la inversión y por la proyección, considerando que el checo festejará los 35 en mayo y que el colombiano llegará en agosto a los 29.
Apenas sellada la prórroga hasta la temporada 2021/2022, Le Professeur no ocultó su alegría: "Le veo todas las cualidades que un arquero necesita. Tiene la estatura, tiene la pasión, tiene la calidad técnica, tiene la toma de decisiones, tiene un poder enorme y no tiene miedo de nada. Recuerdo un partido en Anderlecht en la Liga de Campeones. Fue decisivo y nos salvó. En la Copa de la Liga, cada vez que jugó, lo hizo muy bien. Estoy muy contento con su renovación, porque creo que es el futuro arquero de este club". Vaya impulso.
-Emiliano, ¿qué significa Wenger para vos?
-Es muy importante para mí. Es muy tranquilo. Escucha al jugador y le da su opinión. Es muy sincero. Cada año siempre voy y le pregunto qué necesito hacer para ser el arquero del Arsenal. El me venía diciendo que fuera a sumar experiencia a la Championship, a préstamo pero ahora necesito otro nivel. Wenger no es sólo el técnico. Maneja todo en el Arsenal. La verdad, yo siento que él me quiere mucho. Al final de la temporada pasada, me puso en el mismo nivel que Cech y Ospina. A Cech le dijo que atajaba en la Premier League, a Ospina en la Champions League y a mí en la Copa de la Liga. Pero nos dijo que todo podía cambiar en cualquier momento. El que pisa mal se cae.
-¿Cómo es la pelea por el puesto con Cech y con Ospina?
-Es buenísima. Nunca tuve una relación tan buena con los arqueros como con ellos. Da gusto pelear un lugar así con estos cracks mundiales. Nos llevamos muy bien.
-¿Y si ellos no aflojan vas a esperar mucho tiempo más? ¿Cuánta paciencia te queda?
-Y, no sé. Es difícil. Muchos me dicen que tengo que jugar, pero Wenger me pide que no me apure. A veces la cabeza me da vueltas, lo reconozco. Pero estoy tranquilo . Veré cómo se van dando las cosas en estos seis meses que quedan y luego en la temporada siguiente. La verdad, el Arsenal es un club muy lindo, muy cálido. Llegué desde muy chico y es para quedarse a vivir acá, lo recomiendo. Pero quiero atajar. Mi meta es ganarme el puesto acá. Al menos, ser el segundo arquero. Eso me daría la chance de atajar mucho más seguido.
A pesar de sus seis años en Inglaterra, Emiliano Martínez sentencia: "No me siento inglés; soy muy argentino". Y ahí repite: "Quiero atajar en el Arsenal y llegar a la Selección. Es mi sueño". A esa ilusión la trabaja. Impacta con su figura: 1,95 metro de estatura y 91 kilos. Es un físico enriquecido con esfuerzo. "Para atajar en Inglaterra, tenés que estar muy fuerte -explica-. El gimnasio es clave. Cuando llegué, chocaba con los grandes y me dolía todo. También he hecho pilates. Ahora estoy yendo a yoga una vez por semana porque la elongación es muy buena y me permite estar más ágil y evitar lesiones. Y en enero voy a arrancar con crossfit".
-Para quienes te perdieron el rastro, ¿qué tipo de arquero sos hoy?
-Soy muy tranquilo bajo presión. Me gusta salir aprovechando mi estatura. Soy muy ágil para los casi dos metros que mido. Y con los pies, me siento muy cómodo cuando me tiran la pelota atrás, algo muy habitual en el Arsenal. Manejo muy bien tanto la derecha como la izquierda.
-Viste pasar muchas estrellas por el Arsenal. De todas ellas, ¿cuál fue la que más te impactó?
-Me entrené con muchos fenómenos: Henry, Van Persie, Fabregas, hace poco llegó Alexis Sánchez... Pero para un arquero es lo máximo que le defina Henry, el mejor que yo vi después de Messi y de Cristiano.
Local en Londres y arraigado en el Arsenal, igual Martínez rescata sus raíces. Por algo sus padres, familiares y amigos se turnan para visitarlo. Recuerda Mar del Plata con nostalgia y sus aventuras en el arco de General Urquiza, Talleres y San Isidro. No se olvida de Independiente y en especial de Miguel Angel Santoro: "A Pepé le debo muchísimo. Él hizo que me quedara en Independiente y yo pedí que me acompañara a la prueba de una semana en el Arsenal. Ahí, después de cada día, Pepé me marcaba qué había hecho mal y al otro entrenamiento lo corregía. Así quedé acá. A lo mejor sin Santoro me tenía que volver".
-Emiliano, ¿es verdad que cuando llegaste te pusieron un bonus en el contrato que cobrarías si aprendías inglés rápido y le sacaste el jugo al máximo?
-Es verdad. No sabía una palabra de inglés. Si aprendía en cuatro meses, me pagaban un bonus de 20.000 mil libras. Y me lo gané. No te digo que hablaba fluido, pero entendía todo. Soy así: lo que me propongo, lo consigo.
Hay que creerle a Emiliano Martínez. Por algo Arsene Wenger lo adoptó.
Fuente: www.clarin.com





