"Es lindo saber que te tienen miedo"
El ex arquero de Huracán, que frecuentaba La Doce y debutó en un superclásico, vive la previa como hincha y chicanea: "Es feo tener que meterse atrás de local".
Migliore palpita el clásico: "El único resultado que vale es ganar. No se juega, se gana".
Para los que les toca entrar a la cancha suele ser el partido de sus vidas. Los puede meter sin escalas en el Museo, por más que estén recién llegaditos al club y lleven pocos partidos, los puede hacer experimentar las sensaciones más impensadas, los puede conmover o también condenar. La cuestión es que un superclásico no pasa inadvertido para nadie. Ni siquiera para aquellos jugadores a los que les toca vivirlo al borde del campo de juego. Esa es la situación de Pablo Migliore, tal vez con Juan Marcelo Ojeda, los dos jugadores con menos chances de ingresar, pero así y todo el arquero de Boca lo vive con una intensidad de hincha.
Migliore, que alguna vez frecuentó la Doce y hoy sufre y goza cada partido con la sangre caliente pero desde el banco de suplente, no anda con vueltas a la hora de opinar del partido de mañana: "El superclásico va más allá de los resultados que conseguimos en la última fecha o de lo que se le viene a cada uno de acá en adelante. No importa cómo llega cada uno. Ellos saben que tenemos cuatro o cinco jugadores que son desequilibrantes y por eso nos van a respetar. Pero es feo tener que meterse atrás de local", chicanea de entrada, como si estuviera en la esquina con sus amigos. Pero no para ahí. Al Loco enseguida se le vienen a la mente los recuerdos de su debut en Boca, justo en un Boca-River, cuando en el Clausura 06 tuvo que reemplazar al Pato Abbondanzieri, expulsado por último recurso tras una falta a Marcelo Gallardo, y vivió una de las alegrías más grandes que le dio la pelota en aquel 1-1 agónico con la gambeta de Guillermo y el gol de penal de Palermo. Por eso se entusiasma y se embala: "A mí me pasó que tuve que debutar justo en un superclásico. Por eso a los muchachos que van a jugarlo por primera vez les diría que no es un partido como todos, es uno aparte de todo. Te mira todo el mundo y el único resultado que vale es ganar. No se juega, se gana", dispara. Y se guarda la última bala para el final: "Encima es mucho más lindo jugar allá y saber que nos tienen miedo". Mitad hincha, mitad jugador...





