Guaita ya no ve claro su futuro
En apenas unos días Vicente Guaita está viviendo unos contrastes excesivamente notorios. El guardameta de Torrent ha visto cómo de repente el Valencia le quiere renovar casi de por vida, ya que lo ve como el portero del futuro y para muchos años en la entidad de Mestalla y por el contrario se encuentra con que arranca la temporada oficial y ocupa una plaza en el banquillo.
Es una situación que no ha entendido puesto que además, desde el club de Mestalla se dio el visto bueno para acometer la ampliación de su contrato, mientras que el del brasileño Diego Alves, que también concluye en junio de 2015, ni se les ha pasado por la cabeza tocarlo.
Para el portero es una situación compleja. No cuadra que el Valencia como institución esté intentando negociar una mayor atadura con el guardameta ?el fin es tenerlo amarrado para que no se marche libre dentro de dos años o a lo sumo llegue una propuesta baja el próximo verano que presione su venta? y que por otro lado, en materia deportiva, el jugador se vea fuera del once.
Es una situación que le ha pillado con el pie cambiado esta última semana. Es un contraste que le está costando asimilar... sobre todo cuando en unos días pasa de que la intención por renovarle fuese por la confianza que se tiene en sus prestaciones a, de repente, verse fuera del once en la primera jornada.
Una decisión deportiva
En resumidas cuentas, la decisión deportiva de Miroslav Djukic, que se ha basado en criterios de campo por el nivel que han demostrado uno y otro a lo largo de la pretemporada, ha hecho que el cancerbero brasileño fuera el que ocupara el marco en el debut liguero contra el Málaga. Y ahora a Vicente Guaita le toca remar a contracorriente como llegó a decir la semana pasada en un acto público que se celebró.
Él se veía titular pero a medida que fue avanzando la semana empezaron a entrarle dudas hasta que el pasado sábado por la noche se confirmó que Alves partía de inicio en la Liga.
Lo cierto es que ya son tres temporadas en las que tanto Vicente Guaita como Diego Alves están compitiendo por la portería del Valencia. Y ninguno de los dos acaba por asentarse de forma definitiva. El nivel de ambos es tan parejo que ningún entrenador se ha postulado por uno hasta ahora.
Y a todo ello se le suma la competitividad que hay entre ambos. Uno piensa del otro que es mejor portero y viceversa. Y en estos años ellos mismos han generado tal caldo de cultivo que cada vez que se toma una decisión referente a la portería, el que se ve fuera se lo toma a malas.
Las dos temporadas anteriores se han repartido los encuentros de forma equitativa. Ha habido todo tipo de fórmulas. Si un portero jugaba la Liga, le otro lo hacía en Copa o en Europa, pero esta decisión se vio alterada en el orden de factores con los dos metas. La última fue dar ciclos de dos duelos seguidos a cada guardameta. Fue con Valverde y no gustó a ninguno.





