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La araña Negra

La araña Negra

Nos podemos pasar un año alegando cuál es el mejor guardameta de todos los tiempos y no nos alcanzaría el tiempo para escoger al más grande de todos. La historia del fútbol está repleta de ídolos que militaron bajo los postes, que cuidaron su meta como leones y que se cubrieron de gloria atajando y evitando goles contra su equipo.


En esa lista podemos mencionar, entre otros, a porteros fabulosos tales como Ricardo (El Divino Zamora), de España, a Iker Casillas, del mismo país; a Gordon Brown y Peter Shilton de Inglaterra, a Gianpiero Combi, Dino Zoff y Giancarlo Buffon, de Italia; a Sepp Maier y Oliver Khan, de Alemania; a Amadeo Carrrizo y Ubaldo Fillol, de Argentina; a Jean Marie Pfaff y Michael Prud Homme, de Bélgica; a Antonio (La Tota) Carbajal y a Jorge Campos, de México; a Claudio Taffarell y Gilmar dos Santos, de Brasil, a Fabien Barthez, de Francia, a Edwin Van der Star, de Holanda; a José Luis Félix Chilavert de Paraguay y a Peter Smichael, oriundo de Dinamarca.

A esa lista agreguemos a otros grandes porteros como Ladislao Mazurkiewicz, de Uruguay; René Higuita de Colombia, el africano Thomas N’Khono y el gran Clive Garbutt de Honduras. Sé que hay muchos otros que pudiesen formar parte de esa lista y que les sobran méritos para estar en ella.
 
El mejor guardameta de todos los tiempos.
Pero ahora queremos referirnos a Lev Yashin, el objeto de esta nota periodística, para muchos quizá el mejor guardameta de todos los tiempos, el gran portero de la Unión Soviética, conocido por el apodo de la “Araña Negra” por el color de su uniforme y por parecer tener más manos que una araña atrapando balones.

Lev Ivanovich Yashin nació en Moscú el 22 de octubre de 1929, y comenzó su carrera atlética como portero de un equipo de hockey sobre hielo, para luego convertirse en 1950 en el portero titular del famoso Dynamo de Moscú, el gran equipo de la Unión Soviética, una escuadra que fue creada dentro de las filas del ejército soviético.

Algo similar le sucedió al astro húngaro, Ferenc Puskas, quien también se inició jugando para un equipo de fútbol del ejército húngaro.

Como portero Yashin se destacó por su gran movilidad, su sentido de colocación, su olfato de anticiparse a la jugada y por su elasticidad que le permitía “volar” rápidamente de un lado a otro.

Fue el primer portero en usar guantes y siempre llevaba puesta una gorra para complementar su uniforme negro.

También fue de los primeros en usar los puños para despejar los centros que venían sobre su portería.

Era un zorro para parar penales y se calcula que detuvo cerca de 160 durante su exitosa carrera, en la cual llevó a su equipo a ganar cinco veces el campeonato nacional de fútbol y tres veces la Copa de Rusia.

 Además, jugó 78 partidos con la selección nacional soviética y participó en tres copas mundo, la de 1958 que se jugó en Suecia (en la que debutó Pelé a los 17 años), la Copa Mundo de 1962, jugada en Chile y la de 1966 que se realizó en Inglaterra, en la cual, igual que Yashin, también brilló el guardameta británico, Gordon Banks. Y mencionemos también el hecho que en 1960 fue el portero de la selección rusa que ganó el campeonato olímpico y ese mismo año su equipo logró el campeonato europeo.

En 1963, Yashin fue elegido como el mejor futbolista de Europa, primera vez que ese premio le correspondió a un guardameta.

Jugó centenares de duelos con su equipo y en más de 270 de ellos no permitió goles. Cuando se retiró en 1971, la FIFA en su honor organizó un juego de despedida en Moscú, en la cual ante más de 100 mil aficionados, un equipo de estrellas de todo el mundo, del cual formaban parte Pelé, Franz Beckenbauer y otros astros.
 
La moneda conmemorativa del astro ruso de las porterías, Lev Yashin, la “Araña Negra”.

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