La importancia de Pinto
El guardameta del Barcelona anoche demostró ante millones de personas la validez sobrada que atesora para jugar a estos niveles de competición. Con una carrera plagada de silencios y luchas, Pinto fue clave para los azulgrana en la final de la Copa del Rey.
El portero también es producor y compositor de Hip Hop y hasta tiene una discográfica.
José Manuel Pinto fue el hombre de la final. Y esto es una opinión particular, pero ha hecho muchos méritos a lo largo de su carrera para, al menos, tener un pequeño reconocimiento desde este espacio. La valiente apuesta de Guardiola por el de El Puerto de Santa María no fue tan arriesgada como parecía al dejar fuera a Valdés. Los hay que sostienen que Pinto fue culpable de la derrota en la Copa del Rey al tragarse el remate de Cristiano Ronaldo, pero me gustaría saber cuántos porteros de Primera División se pararían uno de diez balones así.
Pinto es un portero acostumbrado a ver los toros desde la barrera. Casi siempre ha sido suplente de otros arqueros en los equipos en los que ha estado. Y siempre ha aceptado su suplencia con estoicismo y respeto. Ahora tiene treinta y cinco años, pero con veintitrés debutó en el Betis en Primera debido a las bajas de Valerio primero y Toni Prats después. Era el año 1998 y el Celta de Vigo se fijó en él para compartir portería con Dutruel y, posteriormente, con Pablo Cavallero. Así se llegó al 2004, año del ascenso del Celta a la máxima categoría del fútbol español. Se consolidó en la portería con Fernando Vázquez en el banquillo y consiguió el trofeo Zamora en el 2006.
Fue en el 2008 cuando el FC Barcelona pensó en él para completar la plantilla de cara a esa temporada, cuando, ya en Segunda, había perdido la titularidad en favor de Esteban. Los azulgranas pagaron 500.000 euros por sus servicios en calidad de cesión con opción a compra sin ningún coste adicional. Ese año jugó tres encuentros y encajó ocho goles, pero el Barça hizo efectivo su fichaje y desde entonces es el suplente de Víctor Valdés.
Siempre ha disputado la Copa del Rey y ya fue héroe en las semifinales del 2009 cuando le detuvo un penalti en la vuelta al Mallorca. Por tanto, fue parte fundamental de una de las seis competiciones que el FC Barcelona consiguió ese año, la de Copa, por cierto, ante el Athletic de Bilbao. Y ayer, Pep Guardiola volvió a confiar en él para la final más esperada en mucho tiempo. Por todos es conocida la faceta del míster para hacer grupo, la que le empujó a sacar del vestuario a Ibra o a Eto´o y la que muchos consideran la clave del fútbol moderno por encima de las individualidades. Por eso poner a Pinto era tan importante ya que, de lo contrario, hubiera creado un pequeño fuego en el vestuario totalmente evitable.
Anoche Pinto demostró nuevamente estar capacitado para jugar en cualquier equipo del mundo. Mucha seguridad a lo largo del encuentro, confianza de su defensa en él y dos paradones a Cristiano y a Di María (especialmente importante por el minuto que corría) consiguieron que todos reconocieran los méritos del gaditano. Además tiene especial significado el detalle del quiebro con el balón en la segunda parte cuando se encontraba fuera de su área. Demuestra cómo un futbolista con muy pocos minutos de rodaje por temporada tiene la sangre fría y el descaro suficientes como para realizar esa maniobra ante millones de personas a las que ya no les quedaban uñas.
Por último, como curiosidad, es productor y compositor de Hip Hop. Bajo el nombre artístico de Wahin, fundó una discográfica llamada Wahin Makinaciones. Sobre sus gustos musicales, una vez su entonces compañero de equipo Borja Oubiña aseguró que "con esa espalda no me lo imagino con baladitas". Con un metro ochenta y seis centímetros de música y larga trenza al viento, Pinto es un tipo peculiar que se ha ganado el respeto de todos. Hubiera sido bonito un duelo con San Iker Casillas en penaltis. Quizá otro año...
José Manuel Pinto fue el hombre de la final. Y esto es una opinión particular, pero ha hecho muchos méritos a lo largo de su carrera para, al menos, tener un pequeño reconocimiento desde este espacio. La valiente apuesta de Guardiola por el de El Puerto de Santa María no fue tan arriesgada como parecía al dejar fuera a Valdés. Los hay que sostienen que Pinto fue culpable de la derrota en la Copa del Rey al tragarse el remate de Cristiano Ronaldo, pero me gustaría saber cuántos porteros de Primera División se pararían uno de diez balones así.
Pinto es un portero acostumbrado a ver los toros desde la barrera. Casi siempre ha sido suplente de otros arqueros en los equipos en los que ha estado. Y siempre ha aceptado su suplencia con estoicismo y respeto. Ahora tiene treinta y cinco años, pero con veintitrés debutó en el Betis en Primera debido a las bajas de Valerio primero y Toni Prats después. Era el año 1998 y el Celta de Vigo se fijó en él para compartir portería con Dutruel y, posteriormente, con Pablo Cavallero. Así se llegó al 2004, año del ascenso del Celta a la máxima categoría del fútbol español. Se consolidó en la portería con Fernando Vázquez en el banquillo y consiguió el trofeo Zamora en el 2006.
Fue en el 2008 cuando el FC Barcelona pensó en él para completar la plantilla de cara a esa temporada, cuando, ya en Segunda, había perdido la titularidad en favor de Esteban. Los azulgranas pagaron 500.000 euros por sus servicios en calidad de cesión con opción a compra sin ningún coste adicional. Ese año jugó tres encuentros y encajó ocho goles, pero el Barça hizo efectivo su fichaje y desde entonces es el suplente de Víctor Valdés.
Siempre ha disputado la Copa del Rey y ya fue héroe en las semifinales del 2009 cuando le detuvo un penalti en la vuelta al Mallorca. Por tanto, fue parte fundamental de una de las seis competiciones que el FC Barcelona consiguió ese año, la de Copa, por cierto, ante el Athletic de Bilbao. Y ayer, Pep Guardiola volvió a confiar en él para la final más esperada en mucho tiempo. Por todos es conocida la faceta del míster para hacer grupo, la que le empujó a sacar del vestuario a Ibra o a Eto´o y la que muchos consideran la clave del fútbol moderno por encima de las individualidades. Por eso poner a Pinto era tan importante ya que, de lo contrario, hubiera creado un pequeño fuego en el vestuario totalmente evitable.
Anoche Pinto demostró nuevamente estar capacitado para jugar en cualquier equipo del mundo. Mucha seguridad a lo largo del encuentro, confianza de su defensa en él y dos paradones a Cristiano y a Di María (especialmente importante por el minuto que corría) consiguieron que todos reconocieran los méritos del gaditano. Además tiene especial significado el detalle del quiebro con el balón en la segunda parte cuando se encontraba fuera de su área. Demuestra cómo un futbolista con muy pocos minutos de rodaje por temporada tiene la sangre fría y el descaro suficientes como para realizar esa maniobra ante millones de personas a las que ya no les quedaban uñas.
Por último, como curiosidad, es productor y compositor de Hip Hop. Bajo el nombre artístico de Wahin, fundó una discográfica llamada Wahin Makinaciones. Sobre sus gustos musicales, una vez su entonces compañero de equipo Borja Oubiña aseguró que "con esa espalda no me lo imagino con baladitas". Con un metro ochenta y seis centímetros de música y larga trenza al viento, Pinto es un tipo peculiar que se ha ganado el respeto de todos. Hubiera sido bonito un duelo con San Iker Casillas en penaltis. Quizá otro año...





