La mejor temporada de Aranzubia
El portero deportivista protagoniza sus números más brillantes en Primera División y asegura que se conforma con que el año que viene sea como este
El sueño europeo del Dépor encuentra su piedra angular en la temporada de oro de Aranzubia. Después de 34 partidos el portero protagoniza su mejor media, 1,23, desde que debutó en Primera hace nueve años. En un círculo virtuoso su fenomenal rendimiento bajo palos se esconde tras la gran temporada del equipo coruñés que, a su vez, explica las mejores cifras del futbolista desde que debutó en Primera División hace nueve años. Según reconoce, se encuentra bien, «sobre todo por la racha del equipo, que es buena y parece que hace mejores a todos los jugadores».
Aunque de esta temporada los aficionados recordarán sus espectaculares paradas en los penaltis, dos en la tanda decisiva contra el Brann en la UEFA y tres más en Liga frente a lanzadores del Athletic, el Villarreal y el Málaga, Aranzubia no destacaría ninguna de sus intervenciones en particular. «Me quedo con la temporada en general, yo creo que el equipo ha estado siempre rondado los puestos de UEFA y como todos hemos estado bien, yo me he encontrado bien, ha habido partidos en que ha tocado ser más protagonista que en otros y cuando me ha tocado pues he intentado hacerlo lo mejor posible e ir sumando puntos», afirma con modestia.
Los penaltis
El meta, que cumplirá 30 años en septiembre, reconoce que la muerte súbita contra el Brann «es lo que más recordará la gente, porque fue una hazaña, no solo mía, sino de todo el equipo. Teníamos que hacer el 2-0, nos quedamos con diez, llegamos a la prórroga el equipo hizo un esfuerzo impresionante y a mí me tocó ponerle la guinda al pastel», insiste.
Aranzubia prefiere recordar las paradas decisivas, aunque quizá más grises, que ha protagonizado. «Por ejemplo, la del domingo pasado contra el Recreativo fue con las rodillas, no resultó nada espectacular, pero al final esas son las que te dan puntos directamente. Está claro que todas ayudan, unas son más bonitas que otras, pero me quedo con las que suman directamente», señala.
Su peor momento llegó con su expulsión contra el Barcelona. «Salí fastidiado del Camp Nou. Aparte de que te meten goles, el juego del equipo fue malo y salí enfadado. Pero la mayoría de los partidos que hemos jugado este año la verdad es que no ha habido ninguno en que hayamos merecido o ganar o empatar y hayamos perdido. Esos partidos en los que el empate era lo más justo los acabamos ganando y, así, en gran parte de los partidos hemos salido con buenas sensaciones», recuerda.
El guardameta renueva sus estadísticas en la categoría después de que se viese obligado a abandonar su equipo de toda la vida, el Athletic. «En mis primeras temporadas éramos un equipo que marcábamos muchos goles, pero también recibíamos muchos, un poco por la manera de jugar y ahora estoy en un equipo que no hace tantos, pero recibe poquitos y al final, aunque la situación clasificatoria era similar, el portero sale beneficiado cuando recibe menos goles», explica.
Pese a conseguir sus mejores cifras, el guardameta cree que aún tiene aspectos por progresar. «Siempre hay que mejorar. En el momento que piensas que lo sabes todo es cuando cometes el error. Siempre se trata de mejorar y eso es lo que intento aquí cada día», resalta, aunque cuando se le pregunta si el Dépor disfrutará de un mejor Aranzubia la temporada que viene responde entre risas: «Eso espero. Me conformo con que fuese parecido a este».
Aunque de esta temporada los aficionados recordarán sus espectaculares paradas en los penaltis, dos en la tanda decisiva contra el Brann en la UEFA y tres más en Liga frente a lanzadores del Athletic, el Villarreal y el Málaga, Aranzubia no destacaría ninguna de sus intervenciones en particular. «Me quedo con la temporada en general, yo creo que el equipo ha estado siempre rondado los puestos de UEFA y como todos hemos estado bien, yo me he encontrado bien, ha habido partidos en que ha tocado ser más protagonista que en otros y cuando me ha tocado pues he intentado hacerlo lo mejor posible e ir sumando puntos», afirma con modestia.
Los penaltis
El meta, que cumplirá 30 años en septiembre, reconoce que la muerte súbita contra el Brann «es lo que más recordará la gente, porque fue una hazaña, no solo mía, sino de todo el equipo. Teníamos que hacer el 2-0, nos quedamos con diez, llegamos a la prórroga el equipo hizo un esfuerzo impresionante y a mí me tocó ponerle la guinda al pastel», insiste.
Aranzubia prefiere recordar las paradas decisivas, aunque quizá más grises, que ha protagonizado. «Por ejemplo, la del domingo pasado contra el Recreativo fue con las rodillas, no resultó nada espectacular, pero al final esas son las que te dan puntos directamente. Está claro que todas ayudan, unas son más bonitas que otras, pero me quedo con las que suman directamente», señala.
Su peor momento llegó con su expulsión contra el Barcelona. «Salí fastidiado del Camp Nou. Aparte de que te meten goles, el juego del equipo fue malo y salí enfadado. Pero la mayoría de los partidos que hemos jugado este año la verdad es que no ha habido ninguno en que hayamos merecido o ganar o empatar y hayamos perdido. Esos partidos en los que el empate era lo más justo los acabamos ganando y, así, en gran parte de los partidos hemos salido con buenas sensaciones», recuerda.
El guardameta renueva sus estadísticas en la categoría después de que se viese obligado a abandonar su equipo de toda la vida, el Athletic. «En mis primeras temporadas éramos un equipo que marcábamos muchos goles, pero también recibíamos muchos, un poco por la manera de jugar y ahora estoy en un equipo que no hace tantos, pero recibe poquitos y al final, aunque la situación clasificatoria era similar, el portero sale beneficiado cuando recibe menos goles», explica.
Pese a conseguir sus mejores cifras, el guardameta cree que aún tiene aspectos por progresar. «Siempre hay que mejorar. En el momento que piensas que lo sabes todo es cuando cometes el error. Siempre se trata de mejorar y eso es lo que intento aquí cada día», resalta, aunque cuando se le pregunta si el Dépor disfrutará de un mejor Aranzubia la temporada que viene responde entre risas: «Eso espero. Me conformo con que fuese parecido a este».





