La derrota en La Plata pegó duro y Caruso Lombardi acusó el golpe: ya había hecho catarsis autocrítica y ayer, en la vuelta al trabajo, encabezó la terapia de grupo. Fue media hora de charla, con pedidos de compromiso y concentración porque se vienen cinco finales para la Lepra, que deberá enfrentar a rivales directos por el descenso. Además, a Caruso se le llenó la enfermería. Villar se perdió el partido con el Lobo por una tendinitis en el aductor derecho: "Faltan cinco días para el partido, pero somos cautos", avisó Ignacio Astore, médico del plantel.