Migliore regresó a la Bombonera y vivió a full
Fue aplaudido por La 12, se cruzó con Riquelme, le hizo upa a Dátolo y tuvo una fuerte discusión con Franco Sosa.
No quería perderse este clásico. Pablo Migliore, en la semana, le había dicho a Olé que su reconocido amor por Boca no era obstáculo para asumir el partido en la Bombonera con el debido rigor profesional. "Quiero que Boca sea campeón, pero que gane Racing", había expresado, con sentimiento a dos puntas. Tanta expectativa tuvo recompensa.
El titular en el arco de Racing vivió a full: saludos de La 12, de los ex compañeros, cruces con los de camiseta rival y con los de mismo uniforme... Con nombre coreado por la popular local, Migliore se llevó dos abrazos a fuego: con el pibe Javier García y con Mauricio Caranta, suplente ayer luego de que Carlos Ischia, forzado, lo sacara del destierro. El cordobés --dueño del puesto cuando compartió equipo con Migliore-- dejó su lugar en el banco, cruzó la cancha y le dio un apretón que expuso buena onda absoluta.
Con Juan Román Riquelme, pese al beso en el momento del desfile de formaciones, sacó los trapitos sucios, que delatan que estaba bien orientada aquella versión de severo entredicho luego del empate con Fluminense, en la semi de ida de Copa Libertadores. Al diez le dio especial atención. "No, no", le indicó con el índice de mano izquierda luego de que el volante tomara un rebote en el área y, pisadas y amagos de por medio, lo hiciera revolcar. Como el zurdazo de Riquelme quedó en el techito del arco, Migliore buscó desquite con ademanes. A los 38 minutos del primer tiempo, tres después de aquel suceso, Migliore compartió el segundo capítulo con Román, al que le cambió la nominación. "Hey, diez, diez... Juan, Juan, Juan...", se esforzaba en llamar la atención de Riquelme, parado a 11 metros, listo para rematar el penal concedido por Pablo Lunati. El uno señalaba su izquierda, sector opuesto al que finalmente escogió para el tiro, exacto en el rincón. Conocido por sus palabras mínimas, Riquelme no le dio respuesta, como tampoco en el gol de la victoria (estaba ocupado en otros menesteres). El show no cerró ahí: a los insultos a Franco Sosa (le dio un pase cuando salía a tomar el balón y generó una jugada de riesgo) le agregó la chicana a Lucho Figueroa ("te tiraste", le disparó en referencia al polémico penal) y un upa a Jesús Dátolo, quien no pudo frenar su carrera y terminó en los brazos de Migliore, todo un tierno.





