"No hay que poner excusas"
El uno vio por TV el patadón de Grisales a Banega pero no le pegó al árbitro: "Se equivocó para los dos".
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Mauricio mira hacia adelante. "Todavía estamos en la punta y hay que mantenerse".
Sensaciones tras el tropezón en Santa Fe? A través de las palabras de Mauricio Caranta, ayer tras la práctica en Casa Amarilla, se puede pintar el clima de este Boca que recibió un golpe más duro por lo inesperado que por las secuelas que puede traer.
¿Dolor por la derrota? Sí, claro, como corresponde: "Duele muchísimo la derrota porque se perdieron tres puntos muy importantes. Pero se perdió de la única forma en la que se podía perder: por un zapatazo que se clavó en el ángulo. Porque no nos podían entrar por ningún lado, estábamos bien parados, tenían que hacer circular la pelota hacia afuera. Y lo perdimos por ese zapatazo de Grisales".
¿Preocupación por el rendimiento? Algo, en su justa medida: "Yo digo que en el PT generamos bastantes situaciones de gol y nos faltó definición. Pero no nos desesperamos. Estamos en la punta todavía y ahora hay que mantenerse ahí. Está todo muy parejo. San Juan está haciendo un campeonato bárbaro, Huracán también, Tigre está en la punta. Cualquiera le puede ganar a cualquiera por más que tengas un súper plantel".
¿Y bronca por el error decisivo del árbitro? Nada. O al menos está bien guardada: "No hay que echarle la culpa al árbitro. Cuando vi el resumen del partido por TV, me di cuenta de la infracción de Grisales a Banega, pero son cosas que pasan. El árbitro se equivocó para los dos lados por igual. Son errores que puede cometer cualquiera. No hay que poner excusas", explicó el arquero, lejos de la polémica pasada y enfocado en el objetivo inmediato, Olimpo, mañana en la Bombonera. Claro que el arbitraje de Federico Beligoy fue tema de conversación en la mañana de Casa Amarilla. Sobre todo después de ver los resúmenes del partido por televisión. Las opiniones estuvieron repartidas con respecto a los penales (la barrida de Rivarola a Palacio y el cruce de Paletta a Gandín, que según Olé no fueron ninguno de los dos) y no hubo ninguna duda con respecto al patadón sin pelota de Totono a Banega que merecía roja directa. Pero, tal como interpretó Caranta, no hay tiempo para lágrimas. Mañana hay revancha.





