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Reinventor del arquero

Reinventor del arquero

Hugo Orlando Gatti, conocido y apodado el “Loco” Gatti, es considerado como ‘revolucionario’ del puesto de arquero.


Hugo Orlando Gatti, conocido y apodado el “Loco” Gatti, es considerado como ‘revolucionario’ del puesto de arquero.

DATOS DE VIDA

•Nombre: Hugo Orlando Gatti
• Posición: Arquero
• Lugar de nacimiento: Carlos Tejedor
• Fecha: 19 de agosto de 1944
• Partidos: 381 locales, 36 internacionales. 417 en total.
• Clubes: Trayectoria: Atlanta, River Plate, Gimnasia y Esgrima, Unión Santa Fe, Boca Juniors.

Títulos:
Torneo Nacional 1976, Copa Libertadores 1977, 1978, Copa Intercontinental 1978.
El argentino impuso su estilo en el arco. Él rompió el ‘molde’ conservador y fue un showman en la cancha

Con su melena rubia que se movía con el viento, Hugo ‘El loco’ Gatti convirtió su posición de arquero de personaje oscuro a ‘showman’, pues cuando no alcanzaba las hazañas y la calidad bajo los tres palos, siempre apelaba a una de sus ‘locuras’ para salir victorioso.

La gente, especialmente los hinchas de Boca Juniors, lo idolatraba. Lo volvieron la representación fiel de lo que debe ser un portero. Otros en cambio simplemente nunca lo soportaron por esa virtud o defecto de armar polémica y por decir las cosas sin andar con rodeos. De palabra ‘sentenciosa’, Gatti jamás escondió sus pensamientos aunque no fueran tan acertados.

A veces parece que no mide las consecuencias de sus afirmaciones. Así una vez escribió en su columna en diario AS que los ecuatorianos son “nigerianos nacionalizados”. De Riquelme dijo que “Maneja todo. Cobra las infracciones, pone la barrera a trece metros de distancia, agarra la pelota y sanciona lo que le parece, y los árbitros en la cancha de Boca le tienen miedo”. Su más reciente ‘observación’ fue para el portero del Real Madrid, Iker Casillas, lo que desató la ira entre los hinchas del club merengue. “Puede ser el mejor del mundo en su puesto, a pesar de ser un portero horrendo (…). Lo que pasa es que hace alguna parada en partidos importantes que lo lleva al equipo a ganar algo, por eso tiene tanta repercusión”, señaló.

Gatti siempre ha disfrutado de que lo amen y lo sigan, pero también que lo detesten y critiquen.
“Boca fue mi mujer, mi novia, mi amante y mi travesti. Yo me rompí todo en Boca”

Como portero jamás se ajustó a los moldes ni se identificó con la descripción que hizo el uruguayo Eduardo Galeano en su libro ‘Fútbol a sol y sombra’ sobre su posición en la cancha.

Ni pensar que Gatti fue el que “arruina un partido o pierde un campeonato, y entonces el público olvida súbitamente todas sus hazañas y lo condena a la desgracia eterna”. Al ‘Loco’ lo recuerdan y lo respetan, le ponen el cartel de ‘el mejor’ sin importar lo que afirmen sus detractores de que no destacó por sus atajadas sino por sus ‘payasadas’ o por esa lengua medio venenosa que aún utiliza en su trabajo de comentarista en España.

cha de Boca le tienen miedo”. Su más reciente ‘observación’ fue para el portero del Real Madrid, Iker Casillas, lo que desató la ira entre los hinchas del club merengue. “Puede ser el mejor del mundo en su puesto, a pesar de ser un portero horrendo (…). Lo que pasa es que hace alguna parada en partidos importantes que lo lleva al equipo a ganar algo, por eso tiene tanta repercusión”, señaló.

Gatti siempre ha disfrutado de que lo amen y lo sigan, pero también que lo detesten y critiquen.

Como portero jamás se ajustó a los moldes ni se identificó con la descripción que hizo el uruguayo Eduardo Galeano en su libro ‘Fútbol a sol y sombra’ sobre su posición en la cancha.

Ni pensar que Gatti fue el que “arruina un partido o pierde un campeonato, y entonces el público olvida súbitamente todas sus hazañas y lo condena a la desgracia eterna”. Al ‘Loco’ lo recuerdan y lo respetan, le ponen el cartel de ‘el mejor’ sin importar lo que afirmen sus detractores de que no destacó por sus atajadas sino por sus ‘payasadas’ o por esa lengua medio venenosa que aún utiliza en su trabajo de comentarista en España.

Fue un reinventor del puesto. Sabía que su primera misión era defender, evitar que le metan los goles, pero no se ató a ese solo oficio.

“En el puesto más bobo, yo soy el más vivo”, solía decir, para dejar bien en claro que su autoestima estaba bien arriba. Excéntrico, con bermudas, vincha y colores llamativos. Ocurrente, a veces genial, Gatti revolucionó el fútbol con su carisma y talento.

Hugo Orlando Gatti  nació el 19 de agosto de 1944 en la ciudad de Carlos Tejedor (Buenos Aires, Argentina).

A los 16 años llegó a la sexta división del Atlético Atlanta, de la capital federal. En 1962, con 18 años,  debutó en primera división.

Desde 1964, cuando llegó a River Plate, el ‘Loco’ empezó a forjarse su fama de polémico y a mostrarle a la afición su verborragia incontrolable cuando inició una contienda mediática con su compañero de puesto Amadeo Carrizo.

En 1969 fue contratado por Gimnasia y Esgrima La Plata pero, como él mismo dijo, allí se vio al ‘Loco’ en su máxima expresión. De ese paso señaló: “si en Boca hubiera hecho lo que hice en Gimnasia se hubieran tirado de cabeza desde la tercera bandeja”.

Cuando atajaba en Gimnasia hizo algo que solo a él se le podía  permitir. En un partido Gimnasia-Boca Juniors, el arquero iba a defender el arco que tenía a sus espaldas a la hinchada ‘xeneize’, cuando estuvo frente a ellos, levantó su buzo mostrando que debajo llevaba puesta la camiseta de Boca Juniors.

En 1975 arribó a Santa Fe y en 1976 dio el salto a Boca, donde permaneció 12 años.

Gatti siempre fue fiel a su estilo, siempre estuvo en los tiempos de gloria y en las horas bajas de Boca. Por eso la salida del club ‘xeneize’ fue su mayor pena.

El 11 de septiembre de 1988 su vida cambió. En un parido en La Bombonera frente al Deportivo Armenio cuando se disputaba el segundo tiempo, Gatti salió a cortar un pase largo hacia el delantero Silvano Maciel, pero erró el cálculo y la jugada terminó con el único gol del partido. El entrenador José Omar Pastoriza le quitó la titularidad y no volvió a pisar oficialmente una cancha . Fue su adiós sin fiesta de despedida.

En Argentina muchos comentan que su salida no fue deportiva sino política, pues aunque algunos aficionados se opusieron a su salida, otros la respaldaron y esos ‘otros’ eran los miembros de la barra brava Xeneize (de extracción peronista), que no le perdonaban que participara en una propaganda a favor del presidente Raúl Alfonsín.

Sobre su salida de Boca, el año pasado, comentó en un diario español que le dolió, pero ahora ya no.

“Yo estaba un poco condenado porque Boca no ganaba nada. Boca fue mi mujer, mi novia, mi amante y mi travesti, pero un día me pegó una patada en el cu... y me echó. Yo me rompí todo en Boca. Igual, no estoy ofendido ni con aquellos que tomaron la decisión. Aprendí a vivir”.

Con 65 años a cuestas, Hugo Gatti se reconoce como el ‘Loco’ de siempre, con la misma melena rubia, anunciando medio en serio y medio en broma que en cualquier momento vuelve. Y opinando de fútbol, de arqueros, de todo...

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