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Romero no teme a nadie

Romero no teme a nadie


Diego Armando Maradona ya se ha pronunciado: Sergio Romero será el arquero titular en Sudáfrica. Campeón del mundo sub-20 en Canadá 2007 y número uno en el triunfo olímpico cosechado al año siguiente en Pekín, el guardameta del AZ Alkmaar se ganó la confianza del Pibe de Oro en tres encuentros de clasificación, a pesar de su reciente lesión de rodilla.
 
A finales de marzo, el muchacho nacido en Bernardo de Irigoyen tuvo que regresar a los vestuarios transcurridos únicamente 15 minutos del partido que enfrentaba a su equipo con el Sparta de Rotterdam en la Eredivisie. El cuerpo médico temía una baja prolongada, pero dos semanas más tarde Romero se reincorporó a los entrenamientos. “Mi lesión no va a cambiar nada, en el club todos se han esforzado para que la pudiera dejar atrás. El médico de la selección vino a verme una semana después de la lesión y he hablado varias veces con Maradona por teléfono”, explica el Gaucho a FIFA.com.
 
De Alkmaar a Argentina
El ex portero del Racing Club de Avellaneda se proclamó campeón de Holanda en 2008-2009, en su segunda temporada con el Alkmaar, a las órdenes de Louis van Gaal. La campaña neerlandesa de 2009-2010 no fue tan exitosa, pero el club pudo disfrutar de su estreno en la Liga de Campeones de la UEFA. “Es el más alto nivel europeo, y en un torneo así el más mínimo error se paga muy caro. Fue una experiencia magnífica, me ha hecho todavía más fuerte en el aspecto psicológico”.
 
Romero, que ha recuperado su mejor forma en el momento oportuno, es un testigo privilegiado del método Maradona, del enigma de Messi con su combinado nacional y de los titubeos de una Albiceleste que ha sembrado más dudas que cosechado respuestas en una competición preliminar complicada. Sin el gol providencial de Martín Palermo en el minuto 93 contra Perú, Argentina no habría podido viajar a tierras africanas. Huelga decir pues que los interrogantes en torno al equipo nacional son numerosos.
 
Al preguntársele acerca de su seleccionador, el cancerbero del AZ piensa un poco antes de responder. Maradona fue quien lo convocó por primera vez, y quien le confió las llaves del entramado defensivo argentino, con 23 años. “Me deja trabajar tranquilo. Ya sea a Andújar o a mí, exige que nos entreguemos al máximo en todo momento, y nos asegura continuamente que confía en nosotros. Si un jugador quiere dar su opinión, le escucha, y si no la tiene en cuenta, explica por qué”.
 
En cuanto a los errores de la retaguardia, carente de estabilidad en la campaña clasificatoria, es igualmente positivo: “Maradona ya sabe cuál es la mejor solución en defensa. Ahora vamos a tener tres semanas para trabajar, y no sólo unos días, como sucede en las concentraciones habituales”.
 
El guía Messi
Infundir dudas en la mirada de Romero se antoja una misión imposible. “No tengo ningún temor ni ninguna angustia”, asegura con calma cuando se le menciona la presión inmensa que le aguarda en su primera Copa Mundial de la FIFA. “Cuando uno viste la camiseta de su selección, siente algo especial y particular. La felicidad que proporciona es única. Hay que estar dispuesto a morir por estos colores, y el hecho de jugar en Europa o en Argentina el resto del año no cambia en nada esa circunstancia”, añade.
 
“Sabemos lo que tenemos que hacer. Contamos con un grupo unido, todos jugamos con la misma motivación y el mismo ímpetu. La fase previa fue difícil, pero el Mundial es otro torneo. Vamos a corregir lo que no ha funcionado, y puedo anunciarles que el nivel de nuestro juego va a sorprender a mucha gente. Si somos fuertes y nos mantenemos unidos como en los últimos partidos de clasificación, no debemos temer a nadie, porque, francamente, podemos jugar de igual a igual con cualquiera”, prosigue Romero con su sonrisa angelical.
 
Es también el primer seguidor de Lionel Messi. “Veo todos los partidos del Barça por televisión”. Su natural optimismo queda de manifiesto cuando hablamos del pobre desempeño mostrado por el Jugador Mundial de la FIFA 2009 con su país. Si bien Messi no ha sido tan decisivo como en las filas de los Blaugranas, el arquero de la Albiceleste considera que el problema no es tal. Ve en Leo a un guía y un líder inspirador.

“Jugando a ese nivel, Messi nos empuja hacia arriba, nos estimula. Verle jugar así nos da la obligación de estar al 100% con la selección y de intentar alcanzar su nivel. Con Argentina, tuvo a cuatro o cinco adversarios sobre él en cada partido clasificatorio. Nadie puede explotar cuando lo marcan de ese modo. Frente a defensas que no son sudamericanas, va a ir mejor. No hay nadie capaz de marcarlo en el uno contra uno. Es una baza enorme para nosotros”.

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