Se destapó Calero
“La forma de trabajar de Pinto es obsoleta. Su salida de la Selección era necesaria. No es ético que un técnico hable mal de los jugadores”.
Miguel Calero, el estelar arquero vallecaucano, que ya cumple nueve años en México y que por ahora recuperó la plaza de titular en la Selección Colombia, decidió confesarse con El País.
Calero decidió hablar de todo. Desde su vida en México, hasta la peligrosa enfermedad que puso en riesgo su vida. También tocó otros temas candentes, especialmente lo que fue la era Pinto en la Selección Colombia.
El ex arquero de Cali y Nacional habló de frente con El País.
Su vida en México
¿Se quedó definitivamente en México?
Sí, ya arranqué mi torneo número 18, ya llevo nueve años allá y la verdad es que estoy contento y amañado porque las cosas han salido como esperaba.
¿Por qué no se dio el salto al fútbol europeo?
La verdad nunca tuve esa posibilidad; además, un portero sin pasaporte comunitario es más difícil porque los equipos no ocupan esa plaza con un arquero que va ser extranjero; sí tuve la opción de ir a River, Boca y a San Lorenzo, pero los directivos de Pachuca nunca me quisieron transferir. Iván Ramiro es un gran personaje en Milán; igual se dice de Falcao en Argentina.
¿Usted es un intocable para la afición del Pachuca?
En estos momentos soy su máximo referente, soy ídolo, líder, trato siempre de dar ejemplo y la gente me quiere y me respeta por lo que he hecho como jugador y como persona. No sé si sea intocable, pero el respeto se ve a leguas y eso vale mucho.
¿Cómo es su vida en Pachuca?
Es normal, es una vida tranquila dedicada a mi familia y a mi trabajo; vivo para el fútbol y vivo del fútbol y el tiempo libre se lo dedico a al gimnasio, a leer un libro o a ver una película en compañía de mi señora y mis hijos.
¿Qué hacen sus hijos?
Juan, el menor de 10 años, estudia y está en quinto de primaria; Miguel, el mayor de 17 años, también estudia y juega en la segunda división del Pachuca como volante o delantero; mi señora se dedica a los negocios, es empresaria, y yo me dedico al fútbol.
¿Ya tienen empresa?
Recién apenas vamos a empezar en eso, vamos a montar una línea de ropa deportiva y de guantes con mi nombre, estamos trabajando en mercadotecnia, en lo de la escuela de porteros.... las cosas van bien, estamos preparándonos para después del retiro.
¿El retiro quedó definitivamente para mediados de año?
Yo me iba a retirar ahora después del Mundial de Clubes de diciembre en Japón; pero el presidente del Pachuca habló conmigo y me dijo que no era el momento de retirarme, que podía jugar unos años más en buen nivel; yo lo hablé con mi familia y ellos me dijeron que debía seguir, lo que pasó fue que después de la enfermedad que tuve me dio mucho miedo; pero el fútbol es una droga que no la puede uno dejar tan fácil.
¿Entonces no hay fecha para el retiro?
No, el contrato me lo alargaron cuatro años más. Ahora lo que quiero es jugar sin pensar en la fecha del retiro y sin pensar en los años de contrato que tengo. Quiero jugar a buen nivel y ya el de arriba dirá cuándo es el momento de irme.
¿De Colombia lo llamó algún equipo?
No. Alguna vez tuve contacto con el presidente de Nacional porque escuchó que me iba a retirar y me dijo que en Nacional podía hacerlo porque la gente allá me quiere mucho; pero eso no se concretó.
¿Lo de la peligrosa enfermedad que tuvo y que puso en riesgo su vida quedó superado?
Nervios siento cuando me dan golpes; lógicamente quedaron secuelas porque la operación fue muy delicada, todavía hay secuelas porque fue una trombosis la que sufrí y eso fue muy peligroso. No hubo circulación de sangre porque una vena estaba atorada por una costilla. El brazo comenzó inflamarse y eso fue de mucho riesgo.
¿Qué es lo mejor que le ha pasado en el fútbol mexicano?
Lógicamente los títulos son muy bonitos, pero el cariño de la gente y la oportunidad que el Pachuca y Méxco me dieron de trabajar y de crecer como ser humano, eso no tiene precio. Allá me abrieron las puertas y por eso estoy agradecido.
¿Qué le falta en el fútbol?
Jugar el Mundial. Por eso estoy con la Selección. En el puesto de arquero de la Selección debería estar otro, pero el nivel que tengo y el trabajo me han dado para estar acá y para seguir luchando por la posibilidad de jugar el Mundial. Estuve como segundo o como tercer arquero, pero eso no tiene chiste.
¿Después del retiro que vendría para usted?
Seguir como mánager o director deportivo del Pachuca, me gusta mucho la gerencia deportiva y la mercadotecnia; vienen proyectos importantes después del retiro. Miguel Calero 37 años, arquero. Palmares: fue campeón colombiano con el Cali y Nacional; ajusta ocho años en el Pachuca, con el que ha ganado la liga mexicana y la Copa Sudamericana.Selección Colombia Cuándo hay cambio de técnico en la Selección,
¿cambia en algo la convivencia del equipo?
No cambia mucho porque el compromiso y la presión siempre van a estar; la Selección en un 70 o 90% depende de lo que hagan los jugadores y del nivel en que lleguen.
¿Con Pinto terminaron las cosas mal?
Yo diría que no tan mal. Él tiene su forma de trabajar, su forma de pensar y uno como ser humano tiene que respetarlas. Que las comparta o no las comparta, es problema de cada quién. Personalmente lo dije, nunca estuve de acuerdo con su forma de trabajar, con su mecánica de trabajo. Lo conozco como ser humano, sé que no es un mal ser humano, sé que es un gran trabajador y un gran profesional, pero nunca estuve de acuerdo con su forma de trabajar.
¿Lo dice por algo en especial?
Me parece que su forma de trabajar es obsoleta, eso ya pasó de moda.
¿Es muy grande la diferencia entre el estilo Pinto con el de Rueda y Lara, por ejemplo?
Mucha. Cada quien tiene su estilo. Los cinco dedos de la mano son diferentes, cada quien tiene su forma de trabajar y eso uno como jugador tiene que respetarlo. Infortunadamente nos fue mal con su estilo. Lógicamente no es solo responsabilidad de él, ahí nos incluimos todos: cuerpo técnico, jugadores y directivos.
¿Pinto le metió más estrés y presión al grupo?
En años anteriores esa misma mecánica de trabajo a Pinto le dio resultado; pero no cambió y en la Selección no le dio resultado. El 95% de los jugadores convocados a la Selección no estaban de acuerdo con su trabajo. La gente y la prensa creen que los jugadores hablan mal de Jorge Luis porque piensan que es una mala persona. Él no es mala persona. Es un gran profesional. Simplemente no estábamos de acuerdo con su forma de trabajar.
¿Se lo dijeron algún día?
Muchas veces. Pero, como dice el adagio, a palabras necias oídos sordos; y cuando uno a veces no acepta que está equivocado o no acepta que puede cambiar, lógicamente las cosas no van a caminar, van a seguir por el mismo rumbo.
¿Entonces era necesario el cambio de técnico en la Selección?
Yo creo que sí. Era necesario no sólo para él sino también para nosotros y para Colombia porque ya había un desgaste, ya empezaron a haber fisuras; y todo ese se vivió después del partido frente a Chile, donde hubo problemas entre él y los jugadores.
¿El detonante fueron los señalamientos que Pinto les hizo a los jugadores por la abultada derrota?
Sí, siento personalmente que esos problemas tuvieron que haber quedado en el camerino. No se me hace ético, no se me hace limpio y mucho menos sano que un técnico venga a hablar mal y a señalar públicamente a los jugadores después de un partido. No es sano para el entorno de la Selección porque ya empieza un dimes y diretes entre jugadores y técnico y eso no le hace bien al fútbol colombiano.
¿Eso ratifica lo que tanto se dijo después de la Copa América de Venezuela, que varios jugadores no regresarían a la Selección mientras estuviera Pinto?
En la Copa América la verdad no pasó mucho. Teníamos una buena Selección, pero jugamos mal. Ahí la responsabilidad fue de todos. Ahí salvo a los directivos porque nos dieron todo, pero infortunadamente les quedamos mal. Ido Pinto,
¿era Eduardo Lara el hombre ideal para tomar el cargo en la Selección?
Yo creo que el técnico ideal para seguir con la Selección y con el proceso era Reynaldo Rueda; pero llegó Eduardo que es un hombre casi de la misma línea de Reynaldo, un hombre que tiene buen vestidor, que tiene un buen maneio de grupo, que no se complica, que es serio en su trabaja y que sabe de esto. En esto no hay mucho misterio, es llegar a trabajar, pero no trabajar mucho, trabajar bien y tocar algunos aspectos tácticos porque al final los jugadores somos los que definimos dentro de la cancha.
Umaña una vez dijo que a los jugadores había que mimarlos y tratarlos bien. ¿Así debe ser el trato técnico-jugadores?
Cada técnico tiene su estilo de trabajo. Diego es un excelente estratega, sabe de fútbol y lo ha demostrado con América. Los jugadores juegan alegres y si por ahí encuentran el cariño, el mimo y el respeto del técnico, por él se la juegan toda.
¿Por la Selección han pasado técnicos que no saben manejar el camerino?
(piensa un poco)... Sí, claro, han pasado. Yo he tenido muchos técnicos, pero el 99% ha sabido manejar el grupo, nos han respetado y nos han dado nuestro lugar.
Volviendo a la Selección actual, ¿hay con qué ir al Mundial?
La cosa va ser muy difícil porque hemos perdido muchos puntos de local. Pero si usted ve este grupo de buenos jugadores, le parece increíble que ahora estemos rezando para ir al Mundial. Tenemos buen material y cada día que pasa debemos comprometernos más, pero va ser complicado porque nos quedan como ocho finales.
¿Será posible la clasificación con un equipo tan joven como el de ahora?
Ahora pesa mucho la experiencia y la intensidad de juego. No tanto la edad de los jugadores. El que es bueno es bueno. Messi tiene 20 años y es muy bueno. Acá el promedio de edad es de 22 o 23 años, pero todos son buenos y juegan en el exterior. Yo creo que sí tenemos Selección para aspirar por lo menos a un cuarto o quinto puesto, pero tenemos que creérnosla, estar convencido de eso.
¿Qué jugador quisiera ver en la Selección?
Me gustaría ver a Iván Ramiro (Córdoba), pero los que están tienen un buen nivel y entre todos estamos obligados a enderezar el camino. Viene dos rivales aparentemente accesibles, pero en el fondo son difíciles como Bolivia y Venezuela.
¿Esos encuentros marcará el futuro de la Selección?
Yo sí creo. Esos partidos van a marcar en un 80% el camino al Mundial. Por eso hay que sacar los resultados. Otros temas
¿Por qué se acabó esa cantera de arqueros en el Cali?
No sé. De eso hablaba precisamente en estos días con el profesor Lara y con Mario (Yepes). Decíamos que era imposible que una ciudad de donde salieron grandes arqueros y que es escuela de porteros, el Cali piense en extranjeros para el puesto. Pero para que salgan arqueros como Óscar (Córdoba), como Faryd (Mondragón) y como Miguel (Calero) van a pasar muchos años.
¿Por qué no le ha ido bien a Darwin Quintero en México?
Sí le ha ido bien. Yo creo que cuatro fechas para empezar a juzgarlo es muy poco. Yo le decía al profesor Lara que Darwin en Santos iba a triunfar. Es un jugador diferente y allá va a marcar diferencia.
¿Se convirtió México en una buena plaza para los colombianos?
César Valoyes está en un equipo de la B, con posibilidades de subir; y Diego Álvarez llegó a un equipo bueno, fuerte, respaldado por una empresa como Televisa. En ese sentido no va tener problemas. El problema está dentro de la cancha porque allí va a tener que demostrar por qué lo contrataron. Allí tiene la ventaja de que está acompañado por Tressor y por Patiño.
¿Cuánto hace que no va a Cali?
Hace como un año, la ciudad la veo más limpia aunque con muchos huecos. Creo que hay más seguridad.
¿Y a Ginebra, su tierra?
Poco he ido, visito a mi mamá, a mi hermano, pero estoy orgulloso y feliz de ser ginebrino... me hicieron hace poco un homenaje y eso es motivo de agradecimiento.
¿Cuál es el gol más tonto que le han hecho?
Uff, muchos... en la eliminatoria pasada me hicieron uno en Chile; un cabezazo de Rojas, un defensa, yo tenía el balón en las manos y no sé cómo se me fue adentro.
¿Y su mejor atajada?
En el 2001 cuando quedamos campeones en Monterrey en la final ante Tigres; una chilena de Claudio Suárez ahí en el área chica, me tiré al ángulo y la saqué. Esa ha sido una de mis mejores atajadas.
¿Cuál ha sido el mejor amigo que le ha dado el fútbol?
Carlos Portela (q.e.p.d.). Compañeros hay muchísimos, pero el presidente del Pachuca, Jesús Martínez, es mi amigo. Después de la forma como se manejó cuando tuve esa peligrosa enfermedad, ahí me di cuenta que no era mi presidente sino mi amigo.
Calero decidió hablar de todo. Desde su vida en México, hasta la peligrosa enfermedad que puso en riesgo su vida. También tocó otros temas candentes, especialmente lo que fue la era Pinto en la Selección Colombia.
El ex arquero de Cali y Nacional habló de frente con El País.
Su vida en México
¿Se quedó definitivamente en México?
Sí, ya arranqué mi torneo número 18, ya llevo nueve años allá y la verdad es que estoy contento y amañado porque las cosas han salido como esperaba.
¿Por qué no se dio el salto al fútbol europeo?
La verdad nunca tuve esa posibilidad; además, un portero sin pasaporte comunitario es más difícil porque los equipos no ocupan esa plaza con un arquero que va ser extranjero; sí tuve la opción de ir a River, Boca y a San Lorenzo, pero los directivos de Pachuca nunca me quisieron transferir. Iván Ramiro es un gran personaje en Milán; igual se dice de Falcao en Argentina.
¿Usted es un intocable para la afición del Pachuca?
En estos momentos soy su máximo referente, soy ídolo, líder, trato siempre de dar ejemplo y la gente me quiere y me respeta por lo que he hecho como jugador y como persona. No sé si sea intocable, pero el respeto se ve a leguas y eso vale mucho.
¿Cómo es su vida en Pachuca?
Es normal, es una vida tranquila dedicada a mi familia y a mi trabajo; vivo para el fútbol y vivo del fútbol y el tiempo libre se lo dedico a al gimnasio, a leer un libro o a ver una película en compañía de mi señora y mis hijos.
¿Qué hacen sus hijos?
Juan, el menor de 10 años, estudia y está en quinto de primaria; Miguel, el mayor de 17 años, también estudia y juega en la segunda división del Pachuca como volante o delantero; mi señora se dedica a los negocios, es empresaria, y yo me dedico al fútbol.
¿Ya tienen empresa?
Recién apenas vamos a empezar en eso, vamos a montar una línea de ropa deportiva y de guantes con mi nombre, estamos trabajando en mercadotecnia, en lo de la escuela de porteros.... las cosas van bien, estamos preparándonos para después del retiro.
¿El retiro quedó definitivamente para mediados de año?
Yo me iba a retirar ahora después del Mundial de Clubes de diciembre en Japón; pero el presidente del Pachuca habló conmigo y me dijo que no era el momento de retirarme, que podía jugar unos años más en buen nivel; yo lo hablé con mi familia y ellos me dijeron que debía seguir, lo que pasó fue que después de la enfermedad que tuve me dio mucho miedo; pero el fútbol es una droga que no la puede uno dejar tan fácil.
¿Entonces no hay fecha para el retiro?
No, el contrato me lo alargaron cuatro años más. Ahora lo que quiero es jugar sin pensar en la fecha del retiro y sin pensar en los años de contrato que tengo. Quiero jugar a buen nivel y ya el de arriba dirá cuándo es el momento de irme.
¿De Colombia lo llamó algún equipo?
No. Alguna vez tuve contacto con el presidente de Nacional porque escuchó que me iba a retirar y me dijo que en Nacional podía hacerlo porque la gente allá me quiere mucho; pero eso no se concretó.
¿Lo de la peligrosa enfermedad que tuvo y que puso en riesgo su vida quedó superado?
Nervios siento cuando me dan golpes; lógicamente quedaron secuelas porque la operación fue muy delicada, todavía hay secuelas porque fue una trombosis la que sufrí y eso fue muy peligroso. No hubo circulación de sangre porque una vena estaba atorada por una costilla. El brazo comenzó inflamarse y eso fue de mucho riesgo.
¿Qué es lo mejor que le ha pasado en el fútbol mexicano?
Lógicamente los títulos son muy bonitos, pero el cariño de la gente y la oportunidad que el Pachuca y Méxco me dieron de trabajar y de crecer como ser humano, eso no tiene precio. Allá me abrieron las puertas y por eso estoy agradecido.
¿Qué le falta en el fútbol?
Jugar el Mundial. Por eso estoy con la Selección. En el puesto de arquero de la Selección debería estar otro, pero el nivel que tengo y el trabajo me han dado para estar acá y para seguir luchando por la posibilidad de jugar el Mundial. Estuve como segundo o como tercer arquero, pero eso no tiene chiste.
¿Después del retiro que vendría para usted?
Seguir como mánager o director deportivo del Pachuca, me gusta mucho la gerencia deportiva y la mercadotecnia; vienen proyectos importantes después del retiro. Miguel Calero 37 años, arquero. Palmares: fue campeón colombiano con el Cali y Nacional; ajusta ocho años en el Pachuca, con el que ha ganado la liga mexicana y la Copa Sudamericana.Selección Colombia Cuándo hay cambio de técnico en la Selección,
¿cambia en algo la convivencia del equipo?
No cambia mucho porque el compromiso y la presión siempre van a estar; la Selección en un 70 o 90% depende de lo que hagan los jugadores y del nivel en que lleguen.
¿Con Pinto terminaron las cosas mal?
Yo diría que no tan mal. Él tiene su forma de trabajar, su forma de pensar y uno como ser humano tiene que respetarlas. Que las comparta o no las comparta, es problema de cada quién. Personalmente lo dije, nunca estuve de acuerdo con su forma de trabajar, con su mecánica de trabajo. Lo conozco como ser humano, sé que no es un mal ser humano, sé que es un gran trabajador y un gran profesional, pero nunca estuve de acuerdo con su forma de trabajar.
¿Lo dice por algo en especial?
Me parece que su forma de trabajar es obsoleta, eso ya pasó de moda.
¿Es muy grande la diferencia entre el estilo Pinto con el de Rueda y Lara, por ejemplo?
Mucha. Cada quien tiene su estilo. Los cinco dedos de la mano son diferentes, cada quien tiene su forma de trabajar y eso uno como jugador tiene que respetarlo. Infortunadamente nos fue mal con su estilo. Lógicamente no es solo responsabilidad de él, ahí nos incluimos todos: cuerpo técnico, jugadores y directivos.
¿Pinto le metió más estrés y presión al grupo?
En años anteriores esa misma mecánica de trabajo a Pinto le dio resultado; pero no cambió y en la Selección no le dio resultado. El 95% de los jugadores convocados a la Selección no estaban de acuerdo con su trabajo. La gente y la prensa creen que los jugadores hablan mal de Jorge Luis porque piensan que es una mala persona. Él no es mala persona. Es un gran profesional. Simplemente no estábamos de acuerdo con su forma de trabajar.
¿Se lo dijeron algún día?
Muchas veces. Pero, como dice el adagio, a palabras necias oídos sordos; y cuando uno a veces no acepta que está equivocado o no acepta que puede cambiar, lógicamente las cosas no van a caminar, van a seguir por el mismo rumbo.
¿Entonces era necesario el cambio de técnico en la Selección?
Yo creo que sí. Era necesario no sólo para él sino también para nosotros y para Colombia porque ya había un desgaste, ya empezaron a haber fisuras; y todo ese se vivió después del partido frente a Chile, donde hubo problemas entre él y los jugadores.
¿El detonante fueron los señalamientos que Pinto les hizo a los jugadores por la abultada derrota?
Sí, siento personalmente que esos problemas tuvieron que haber quedado en el camerino. No se me hace ético, no se me hace limpio y mucho menos sano que un técnico venga a hablar mal y a señalar públicamente a los jugadores después de un partido. No es sano para el entorno de la Selección porque ya empieza un dimes y diretes entre jugadores y técnico y eso no le hace bien al fútbol colombiano.
¿Eso ratifica lo que tanto se dijo después de la Copa América de Venezuela, que varios jugadores no regresarían a la Selección mientras estuviera Pinto?
En la Copa América la verdad no pasó mucho. Teníamos una buena Selección, pero jugamos mal. Ahí la responsabilidad fue de todos. Ahí salvo a los directivos porque nos dieron todo, pero infortunadamente les quedamos mal. Ido Pinto,
¿era Eduardo Lara el hombre ideal para tomar el cargo en la Selección?
Yo creo que el técnico ideal para seguir con la Selección y con el proceso era Reynaldo Rueda; pero llegó Eduardo que es un hombre casi de la misma línea de Reynaldo, un hombre que tiene buen vestidor, que tiene un buen maneio de grupo, que no se complica, que es serio en su trabaja y que sabe de esto. En esto no hay mucho misterio, es llegar a trabajar, pero no trabajar mucho, trabajar bien y tocar algunos aspectos tácticos porque al final los jugadores somos los que definimos dentro de la cancha.
Umaña una vez dijo que a los jugadores había que mimarlos y tratarlos bien. ¿Así debe ser el trato técnico-jugadores?
Cada técnico tiene su estilo de trabajo. Diego es un excelente estratega, sabe de fútbol y lo ha demostrado con América. Los jugadores juegan alegres y si por ahí encuentran el cariño, el mimo y el respeto del técnico, por él se la juegan toda.
¿Por la Selección han pasado técnicos que no saben manejar el camerino?
(piensa un poco)... Sí, claro, han pasado. Yo he tenido muchos técnicos, pero el 99% ha sabido manejar el grupo, nos han respetado y nos han dado nuestro lugar.
Volviendo a la Selección actual, ¿hay con qué ir al Mundial?
La cosa va ser muy difícil porque hemos perdido muchos puntos de local. Pero si usted ve este grupo de buenos jugadores, le parece increíble que ahora estemos rezando para ir al Mundial. Tenemos buen material y cada día que pasa debemos comprometernos más, pero va ser complicado porque nos quedan como ocho finales.
¿Será posible la clasificación con un equipo tan joven como el de ahora?
Ahora pesa mucho la experiencia y la intensidad de juego. No tanto la edad de los jugadores. El que es bueno es bueno. Messi tiene 20 años y es muy bueno. Acá el promedio de edad es de 22 o 23 años, pero todos son buenos y juegan en el exterior. Yo creo que sí tenemos Selección para aspirar por lo menos a un cuarto o quinto puesto, pero tenemos que creérnosla, estar convencido de eso.
¿Qué jugador quisiera ver en la Selección?
Me gustaría ver a Iván Ramiro (Córdoba), pero los que están tienen un buen nivel y entre todos estamos obligados a enderezar el camino. Viene dos rivales aparentemente accesibles, pero en el fondo son difíciles como Bolivia y Venezuela.
¿Esos encuentros marcará el futuro de la Selección?
Yo sí creo. Esos partidos van a marcar en un 80% el camino al Mundial. Por eso hay que sacar los resultados. Otros temas
¿Por qué se acabó esa cantera de arqueros en el Cali?
No sé. De eso hablaba precisamente en estos días con el profesor Lara y con Mario (Yepes). Decíamos que era imposible que una ciudad de donde salieron grandes arqueros y que es escuela de porteros, el Cali piense en extranjeros para el puesto. Pero para que salgan arqueros como Óscar (Córdoba), como Faryd (Mondragón) y como Miguel (Calero) van a pasar muchos años.
¿Por qué no le ha ido bien a Darwin Quintero en México?
Sí le ha ido bien. Yo creo que cuatro fechas para empezar a juzgarlo es muy poco. Yo le decía al profesor Lara que Darwin en Santos iba a triunfar. Es un jugador diferente y allá va a marcar diferencia.
¿Se convirtió México en una buena plaza para los colombianos?
César Valoyes está en un equipo de la B, con posibilidades de subir; y Diego Álvarez llegó a un equipo bueno, fuerte, respaldado por una empresa como Televisa. En ese sentido no va tener problemas. El problema está dentro de la cancha porque allí va a tener que demostrar por qué lo contrataron. Allí tiene la ventaja de que está acompañado por Tressor y por Patiño.
¿Cuánto hace que no va a Cali?
Hace como un año, la ciudad la veo más limpia aunque con muchos huecos. Creo que hay más seguridad.
¿Y a Ginebra, su tierra?
Poco he ido, visito a mi mamá, a mi hermano, pero estoy orgulloso y feliz de ser ginebrino... me hicieron hace poco un homenaje y eso es motivo de agradecimiento.
¿Cuál es el gol más tonto que le han hecho?
Uff, muchos... en la eliminatoria pasada me hicieron uno en Chile; un cabezazo de Rojas, un defensa, yo tenía el balón en las manos y no sé cómo se me fue adentro.
¿Y su mejor atajada?
En el 2001 cuando quedamos campeones en Monterrey en la final ante Tigres; una chilena de Claudio Suárez ahí en el área chica, me tiré al ángulo y la saqué. Esa ha sido una de mis mejores atajadas.
¿Cuál ha sido el mejor amigo que le ha dado el fútbol?
Carlos Portela (q.e.p.d.). Compañeros hay muchísimos, pero el presidente del Pachuca, Jesús Martínez, es mi amigo. Después de la forma como se manejó cuando tuve esa peligrosa enfermedad, ahí me di cuenta que no era mi presidente sino mi amigo.





