Se va Bangardino y llegó el arquero suplente de Ferro
El arquero de Berisso fue cedido a préstamo a Gimnasia de Jujuy por una temporada; en tanto, se incorporó Diego Pellegrino, que viene de jugar tres partidos en la B Nacional.
En Gimnasia habrá un cambio de guantes. Gastón Sessa ya tiene asegurada su continuidad y será el arquero titular, y capitán, por tercera temporada consecutiva. Pero debajo suyo hay movimientos en el plantel, porque Pablo Bangardino dejará el club para jugar en Gimnasia de Jujuy, en tanto que se sumó Fernando Pellegrino, que en la temporada pasada fue el arquero suplente de Ferro.
La situación de Bangardino se venía venir desde hace tiempo teniendo en cuenta que lleva muchos años como suplente y necesita continuidad para darle un despegue a su carrera. Por eso lo habló con los dirigentes y les pidió que acepten la posibilidad de cederlo a préstamo al equipo jujeño, conducido por Francisco Ferraro. Y la operación se concretará sin cargo y sin opción.
“Vuelvo a decirle adiós a otra ilusión que tenía de que me den el arco de Gimnasia, pero lo tomo con los brazos abiertos, como un paso en mi carrera. No estoy apenado para nada. Después se verá qué pasa con más rodaje y otra perspectiva”, destacó el pibe de Berisso a modo de despedida luego del entrenamiento.
Con la salida de Bangardino, que se concretará en las próximas horas porque solamente restan definir detalles, se abrió el lugar que Diego Cocca pidió llenar con Diego Fernando Pellegrino, de 24 años, que viene con el pase libre luego de una experiencia breve en Ferro, donde solamente pudo atajar tres partidos.
Pellegrino se formó en las inferiores de River y luego pasó a Instituto de Córdoba, donde lo llevó Vitrola Ghiso que lo conocía de las inferiores del club de Núñez. Pero en la Gloria no jugó y recaló en Ferro, donde fue el arquero suplente de Etulain. La principal característica es su altura: mide 1,92. Pero tiene muy poca experiencia y llega para rellenar el plantel.
De todos modos, la idea de Cocca sería darle el lugar de segundo arquero a Fernando Monetti, en tanto que Pellegrino y Yair Bonín lucharían por el tercer lugar.
¿Cuánto le puede aportar a un equipo que necesita refuerzos en todas las líneas? ¿No era necesario sumar defensores, volantes y delanteros? Seguramente no es el nombre que esperaba la gente, que a esta altura espera y desespera.
La situación de Bangardino se venía venir desde hace tiempo teniendo en cuenta que lleva muchos años como suplente y necesita continuidad para darle un despegue a su carrera. Por eso lo habló con los dirigentes y les pidió que acepten la posibilidad de cederlo a préstamo al equipo jujeño, conducido por Francisco Ferraro. Y la operación se concretará sin cargo y sin opción.
“Vuelvo a decirle adiós a otra ilusión que tenía de que me den el arco de Gimnasia, pero lo tomo con los brazos abiertos, como un paso en mi carrera. No estoy apenado para nada. Después se verá qué pasa con más rodaje y otra perspectiva”, destacó el pibe de Berisso a modo de despedida luego del entrenamiento.
Con la salida de Bangardino, que se concretará en las próximas horas porque solamente restan definir detalles, se abrió el lugar que Diego Cocca pidió llenar con Diego Fernando Pellegrino, de 24 años, que viene con el pase libre luego de una experiencia breve en Ferro, donde solamente pudo atajar tres partidos.
Pellegrino se formó en las inferiores de River y luego pasó a Instituto de Córdoba, donde lo llevó Vitrola Ghiso que lo conocía de las inferiores del club de Núñez. Pero en la Gloria no jugó y recaló en Ferro, donde fue el arquero suplente de Etulain. La principal característica es su altura: mide 1,92. Pero tiene muy poca experiencia y llega para rellenar el plantel.
De todos modos, la idea de Cocca sería darle el lugar de segundo arquero a Fernando Monetti, en tanto que Pellegrino y Yair Bonín lucharían por el tercer lugar.
¿Cuánto le puede aportar a un equipo que necesita refuerzos en todas las líneas? ¿No era necesario sumar defensores, volantes y delanteros? Seguramente no es el nombre que esperaba la gente, que a esta altura espera y desespera.





