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Sergio Romero

El Uno tiene su arco invicto y lo disfruta. "Les dimos confianza a los de arriba para que se suelten", dice.



Romero "luce«" un nuevo peinado que él mismo se hizo. "Se mató...«", dice la mayoría...


Sin duda, sus manos son muchísimo más confiables cuando están cubiertas por guantes... Para certificarlo, basta con observar su nuevo corte de pelo: Sergio Romero "se mató", según aporta entre risas uno de sus compañeros. El arquero de Racing, transferido al AZ Alkmaar holandés, decidió que la porra ya le resultaba ingobernable, y entonces se tiró el lance con una maquinita: el pelo más corto a los costados y una llamativa cresta le dejó un look mitad punk, mitad mohicano. Para tranquilidad de todos, el pulso no le tiembla igual cuando se para en el arco.

"Desde el Sudamericano hasta acá, siento que corregí muchos errores.... De los cuatro centros que me tiraron hasta ahora, agarré tres. Y eso, en Paraguay, me complicaba. También mejoré en los achiques en el primer palo: allá me habían metido dos goles por ese lado, y el otro día le tapé una a un panameño", avisa el arquero. Un flashazo frena su análisis, y entonces mira la pantalla de la cámara, deja el mail y pide que se le mande la foto, porque colecciona todas las que salen publicadas. Hasta acá, con sus 193 centímetros, Chiquito le bajó la persiana al arco argentino. Sin goles en las dos primeras fechas, el misionero busca aportar a la causa para darse un buen baño de gloria en Canadá.

—¿El objetivo es seguir invicto por cuántos partidos más?

—Lo que todos nos planteamos es jugar siete partidos. Yo, bueno, mantener el arco en cero en la mayor cantidad, para darles confianza a mis compañeros.

—¿Empezás a disfrutar de este equipo?

—Sí, ahora sí... Con el 0-0 ante los checos nos quedamos disconformes, sabíamos que podíamos dar más. Y la goleada a Panamá fue un placer.

—¿Eso sentiste desde el arco cuando veías los seis goles?

—Una alegría... Es que terminar un partido así te llena de confianza, pero todavía no hicimos nada, no ganamos nada. Con la ayuda de la defensa, conservamos el arco en cero y les dimos confianza a los de arriba para soltarse y mostrar lo que tienen. Hacer cuatro goles en seis minutos fue increíble para todos, nadie lo esperaba.

—Pero si el equipo sigue así, te vas a empezar a aburrir...

—Para nada. Si la pelota no me llega al arco, mucho mejor. Si no la toco, querrá decir que tenemos una defensa firme y que no me necesitan. No hay problema. Lo que quiero es que, si el rival llega, estar a la altura para que nadie se sienta inseguro adentro de la cancha cada vez que los contrarios nos atacan.

—¿Hay que ganarle a Corea y después eliminar a Brasil en octavos?

—Todavía nos queda un partido, Corea será un rival difícil, el 7 le hizo un golazo a los checos... Con Brasil nos conocemos mucho, pero ya veremos a quién nos enfrentamos. Confianza nos sobra.

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