Tenemos un arquero...
Porque el 1 fue la gran figura de la tarde: tapó un penal y luego metió un gol de 67 metros. Italiano, con el empate, no logró llegar a la cima.
EL ARQUERO DE ITALIANO YA HABÍA MARCADO TRES GOLES EN SU CARRERA, TODOS DE PENAL
Acomodó el balón apenas unos 15 metros detrás de la línea cental de la cancha. Su equipo, Italiano, estaba perdiendo y él, junto a sus compañeros, era consciente de que se le escapaba una excelente oportunidad de acercarse aún más al líder Sarmiento. Los tres minutos, que restaban para el final del partido, transcurrían a la velocidad de la luz. Y Adriano, el papá de Anconetani, que seguramente sea un invitado de lujo cada vez que juega su hijo, estaba sentado en la platea observando con gran esceptisismo.
Entonces, el 1 dejó la pelota en el piso, colocó sus manos en forma de visera para que el sol no le impida ver y comenzó a tomar carrera para pegarle con más fuerza al esférico. Luego de unos tres o cuatros pasos, su pierna derecha tomó contacto con el balón y el intento de hazaña comenzó a volar por el cielo de Ezeiza. Mientras tanto, en el área visitante, los defensores de Comu se desesperaban por tomar las marcas. No querían que la cabeza de Britos o de algún otro desviara la trayectoria de la bocha y llegara el 2-2. Y por su parte, Echenique, arquero de la visita, se movía en el área chica con el mismo objetivo. Pero la hazaña se escabulló por el alambrado y dijo presente. La pelota recorrió unos 67 metros y comenzó con su descenso lógico pero ...el destino estaría del lado de Anconetani: el balón picó en el área y con la complicidad del 1 de Comu, se clavó en el ángulo izquierdo. Sí, en la tarde de ayer, el 1 jugó a ser Chilavert, como cuando en 1996, le marcó a Burgos desde 60 metros por el torneo Clausura.





