Un Ass en la mannga
Mostró que los hinchas de Independiente se pueden quedar tranquilos: hay arquero para rato.
Nunca es fácil un debut. Y éste parecía especialmente complicado para Walter Fabián Assmann: debía cuidar el arco más vencido del campeonato. La lesión de Oscar Ustari le abrió la puerta a este pibe de 21 años y Pepé Santoro, su mentor y maestro que justo anoche agarró otra vez la Primera, le dio el visto bueno. ¿Cómo respondió? Como un veterano. La primera regla, ésa que exige no meter las que van afuera, la cumplió sin problemas. Después se destacó en el primer tiempo, cuando Chicago preocupaba, con una atrapada en el primer palo luego de un cabezazo de Damonte a los cinco minutos. En el replay del mismo Damonte, a los 13, la pelota dio en el palo izquierdo y, en el rebote, logró tocarla con el pie para despejarla. También sacó un tiro bajo y cruzado de Higuaín. En el complemento intervino dos veces, también con seguridad: cortó dos centros envenenados y de rastrón que, si pasaban, eran complicados.
La dinastía. Este oriundo de Zárate, al que le gusta que lo llamen Fabián, llegó a Independiente en el 2001, al mismo tiempo que Ustari. Aunque permaneció a la sombra de Osky igual pudo sumar partidos en las Inferiores gracias a que su compañero era habitué de las selección juveniles. En el verano le llegó la oportunidad de mostrarse en el fútbol grande, en un 0-0 contra San Lorenzo. Y ayer, después de sentarse 29 veces en el banco, demostró que los hinchas de Independiente no se equivocaban cuando hablaban de un arquerito que era tan bueno como Ustari. Claro, faltaba la prueba de fuego en un partido por los puntos. Por eso respiraron tranquilos: saben que tienen arquero para rato si es que Oski es transferido al final de este torneo, como se especula.
No hubo oportunidad de comprobar qué tal le va en los penales al chico que, antes de meterse en el fútbol, se destacó en paddle, siendo campeón de los Juegos Bonaerenses en ese deporte. Es que Assmann es pariente de Sergio Goycochea, nada menos.





