Un accidente doméstico
Por Un accidente doméstico obligó al arquero del club español Barcelona Carlos Busquéis a desplegar sus habilidades dentro de su propia casa para atajar en el aire una plancha caliente que amenazaba con caerse sobre su hijo. La destreza del guardametas evitó que el pequeño Aitor sufriera una herida, pero las quemaduras de segundo grado recibidas en ambas manos obligaron a Busquéis a dejarle su puesto a Jesús Angoy cuando el cuadro catalán enfrentó al Tenerife el 12 de noviembre de 1995.





