Un regalo sorpresa
Dani Hernández no dejó de recibir llamadas de teléfono ayer. Unas le felicitaban por su debut en Primera y convertirse en el primer portero venezolano en jugar en la máxima categoría del fútbol español. Otras por su cumpleaños -ayer cumplía 27 años-. Otras simplemente le preguntaban por sus sensaciones en La Rosaleda y el amargor de perder un punto en los minutos finales. El guardameta ha vivido un fin de semana intenso, en el que ha sido el gran protagonista del Real Valladolid, aunque en Málaga no acabase satisfecho.
«Te quedas con un sabor amargo. Se nos fue un punto al final y te vas con rabia porque podíamos haber sumado algo en un campo tan difícil», señaló ayer un portero que la pasada semana había vuelto a ser titular con la selección Vinotinto y que el sábado disfrutó de sus primeros minutos esta temporada, primeros en la máxima categoría: «Trabajo para que me den una oportunidad. Me tocó salir a mí e intentar aprovechar la ocasión y disfrutar en el campo».
Dani era el único futbolista de la primera plantilla que aún no había jugado ni un solo minuto. El sábado fue el elegido por Djukic para defender la portería, lo que le hace inscribir su nombre como primer guardameta venezolano en jugar en Primera División: «Es bonito entrar en la historia de Venezuela, pero solo espero ser el primero de una larga lista. Que sea anecdótico y nada más».
Después de pasar por todas las categorías del fútbol nacional (Majadahona, Guadalajara, Real Madrid C, Jaén, Huesca, Murcia... entre otros equipos), el venezolano ya sabe lo que es jugar en Primera y ante un ‘grande’, como lo es ahora el Málaga y el sábado terminó con mucha rabia. «El vestuario estaba cabreado porque se nos escapó un punto al final. Aunque no tuvimos el balón, sí en ocasiones de gol estuvimos más o menos igual. Al final creo que se hicieron méritos para habernos llevado un punto», se sinceró un portero que recuerda el gol de Joaquín: «Tuvo la suerte de que le cayese el rechazo y luego demostró sangre fría al ver que iba a tapar un chut».
Hernández tuvo poco trabajo en la primera parte. El Málaga, aunque tuvo más tiempo el balón, apenas le probó, aunque en el empate, poco pudo hacer. «Ellos tuvieron mucha posesión, aunque igual tiraron menos. Luego está Isco, que marca la diferencia. En la segunda, tuvimos también ocasiones claras, como la de Manucho, que saca Caballero; un chut de Ebert o la de Óscar... Hay que seguir trabajando», añadió.
Arbitraje. El portero blanquivioleta, sin entrar en muchos análisis sobre el colegiado, sí deja entrever que no hubo una misma vara de medir: «Estaba claro quién era el equipo grande y el pequeño, pero no debemos centrarnos en los factores externos».
Dani Hernández está, probablemente en el mejor momento de su carrera deportiva. Es titular en la selección Vinotinto, el sábado jugó sus primeros minutos en la máxima categoría, debutó en Primera con el Valladolid e inscribió su nombre como primer portero venezolano que juega en la llamada Liga de las Estrellas.





