Adiós a "King" Khan
El portero alemán Oliver Kahn se retira tras 14 años con el Bayern Múnich
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Oliver Kahn nunca fue catalogado como el mejor portero del mundo, pero igual lo fue. A la historia del fútbol le ha legado momentos imborrables
Después de veinte años en activo, Oliver Khan puso punto final a su carrera con 38 años, disputando el sábado su último partido, el número 557 en la Bundesliga, reseñó AFP.
El estadio Allianz Arena de Múnich fue el escenario de la despedida del arquero, que deja atrás ocho títulos de campeón de Alemania, seis Copas de Alemania, una Liga de Campeones (2001), Intercontinental (2001) y una Copa de la UEFA (1996), conquistados todos con la camiseta del Bayern.
"King" Kahn, que abandonó el campo en el minuto 80 para recibir el homenaje del público bávaro por "14 años de pasión", se despidió con un enésimo récord: con 21 goles recibidos esta temporada, el Bayern puede presumir de contar con la mejor defensa de la historia del campeonato alemán, mejorando el récord del Werder Bremen, campeón en 1987-1988 con sólo 22 goles encajados.
Jugó en apenas dos equipos, el Karlsruhe, donde se inició y debutó en primera en 1987, y desde 1994 en el Bayern Múnich, club con el que logró todos los campeonatos.
Con la selección alemana fue campeón europeo en 1996 y subcampeón mundial en 2002. Pero ese éxito fue su mayor frustración, porque siempre quiso ser el mejor arquero del mundo y para ello quería un Campeonato Mundial.
Lo tuvo en sus manos en la final de Japón ante Brasil, pero en una imagen que desde entonces lo persigue, esas manos que tantos balones imposibles había parado, dejaron escapar un disparo tonto y fácil de Ronaldo. Fue el punto de inflexión en su carrera. El técnico Rudi Voeller así lo dijo después: "A partir de ese momento se hizo más humano".
Oliver Kahn es tal vez el jugador más carismático y polémico que tuvo Alemania en los últimos años.
"Siempre fui una persona que jamás ocultó su opinión. Nunca esquivé las polémicas. Fui siempre de frente. Y hubo muchas situaciones que fueron muy difíciles por lo terco que soy o fui", admitió Kahn.
Dice en su autobiografía que su destino ya estaba marcado desde niño: "Desde un principio quise ser el mejor arquero del mundo. ¡El mejor!".
Kahn, que cumple 39 años el 15 de junio, se retira habiendo jugado 557 partidos de liga, y en la historia de la Bundesliga sólo es superado por dos defensores, Karl-Heinz Koerbel (602) y Manfred Kaltz (581). Vistió la casaca nacional en 86 partidos.
Kahn fue objeto de diversos apodos que reflejan su forma de ser, jugar o exteriorizarse en el campo de juego: "Titan", "King Kahn", "VolKahn".
En el apogeo del odio que le tenían, los aficionados rivales lo recibían arrojándole pelotitas de golf (deporte del que es aficionado), o bananas al grito de "Orangukahn", junto con sonidos guturales como los monos.
Ahora ya en el retiro Kahn explica sus desplantes: "a menudo usé el lenguaje corporal para comunicarles a mis colegas la presencia absoluta que había que tener para imponer respeto". Lo consiguió.
Y aunque las despedidas siempre son nostálgicas Kahn no pierde el humor y deja saber que siempre será el mismo: "Es muy difícil acabar con el fútbol e irse a pasear seis meses a la selva. De alguna manera quiero seguir vinculado al fútbol".





