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Andrada, la clave está en sus manos

Andrada, la clave está en sus manos

¿Cómo se hace uno arquero en un país que adora a los delanteros? ¿Cómo se consigue llamar la atención del FC Barcelona cuando todavía no se ha jugado nunca en primera división? ¿Por qué se sigue hablando de los delanteros cuando el principal arma de un equipo es su defensa? Cualquier jugador lo podrá confirmar: para progresar, hay que saber plantearse muchos interrogantes. Y eso nos viene de perlas, porque Esteban Andrada tiene las respuestas, y se las ha contado a FIFA.com unas horas antes del tercer partido de Argentina en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2011.


De entrada, si la Albiceleste afronta ese encuentro con muchas posibilidades de pasar a la segunda fase, es porque todavía no ha recibido ni un solo gol. "Nuestra defensa es hermética porque está compuesta por jugadores muy buenos, que llevan mucho tiempo jugando juntos. Y eso es una garantía de solidez", explicó el guardameta en vísperas de medirse a la RDP de Corea. "Hasta ahora, hemos disputado dos partidos difíciles; sobre todo contra México, porque los choques entre nuestras respectivas selecciones son siempre encuentros reñidos, y porque había muchas expectativas por ser el primer partido de un Mundial, ante un estadio lleno. Pero personalmente, esas cosas me motivan".

Es algo que se ve, y que se percibe. Andrada lo convierte en una cuestión de principios. "Llevamos ya varios partidos sin recibir goles, y yo me mantengo concentrado en ese objetivo hasta el último minuto", anunció antes de enfrentarse a los norcoreanos, que, a su vez, todavía no han visto puerta en lo que va de campeonato. "Un arquero siempre termina un partido mucho más satisfecho cuando ha conseguido que no le metan ningún gol. Es un objetivo personal, pero que se consigue colectivamente. Y para eso, tengo la suerte de contar con un gran equipo por delante de mí".

De un gran equipo a otro
Andrada haría bien en acostumbrarse a esa suerte, porque el próximo equipo que tendrá ante sí sobre el césped podría estar repleto de campeones del mundo y contar con el doble ganador del Balón de Oro de la FIFA. Y es que este chicarrón de 1,93 metros, efectivamente, está a punto de fichar por el FC Barcelona. Una situación difícil de creer, ya que el tercer portero de Lanús todavía no ha pisado el césped en un partido de primera división. De todas formas, el Barça no es de los que compran sin comprobar la calidad del producto. "Mi representante me dijo antes del Campeonato Sudamericano Sub-20 que había unos emisarios del Barcelona que estaban allí para verme. Luego empezó a publicarse en los periódicos, y todo el mundo empezó a hablar de eso en Argentina", recordó el arquero, que dice admirar (en este orden, ojo al dato) a Víctor Valdés y a Iker Casillas. "Al principio no me lo podía creer, pero cuando se confirmó, me puse loco de contento".

Sin embargo, firmar por el campeón de Europa significaría dejar su país sin ni siquiera haber disfrutado de la primera división nacional. Una verdadera lástima que, no obstante, el mejor arquero del reciente Campeonato Sudamericano Sub-20 está dispuesto a asumir. "Cuando eres niño, el primer objetivo es jugar en la máxima categoría de tu país. Pero por otro lado, hay oportunidades que te hacen crecer aún más deprisa. Si dejas escapar el tren, no es seguro que vaya a regresar", justificó Andrada, antes de añadir, para seguir con la metáfora de los transportes: "En el caso del Barça, no hay que pensárselo dos veces. Directamente, te vas al aeropuerto a esperar tu vuelo".

De momento, Andrada sigue perteneciendo a la disciplina de los Granates, famosos por la calidad de su cantera. Tras haber empezado a formarse en el equipo de San Martín, su ciudad natal de la provincia de Mendoza, el joven Esteban se incorporó a los equipos de divisiones inferiores de Lanús, antes de ser invitado a integrarse en el plantel profesional. "Todavía no he jugado en primera división, pero no pasa nada; no hay nada que sustituya a esta experiencia", consideró Andrada, que se sentó por primera vez en un banquillo de primera división en mayo de 2010, tras una lesión del portero titular, Mauricio Carranta. "Se progresa más como suplente con los profesionales que como titular en el filial. En todo caso, nunca he sentido que no estuviera en mi sitio. Y cuando se tiene un referente como Carranta, siempre dispuesto a ayudar, se aprende escuchando, mirando, e intentando imitar".

Un modelo para un sparring
Sin embargo, la principal referencia para el joven albiceleste es más antigua: "Siempre me gustó José Luis Chilavert", confesó Andrada. "Cuando era pequeño, mis padres me regalaron su camiseta, y cuando jugaba en Vélez Sarsfield, no solamente fue un gran arquero, sino también uno de los personajes más importantes de la liga argentina". He ahí uno de los motivos de su vocación de guardameta, en un país que sólo tiene ojos para sus jugadores ofensivos; desde Diego Armando Maradona a Leo Messi, pasando por Mario Kempes y Gabriel Batistuta. El otro motivo fue un hermano delantero que necesitaba un sparring para los entrenamientos. "Mi hermano mayor jugaba en el equipo de San Martín, y yo siempre lo seguí cuando era pequeño. En cuanto surgía la ocasión, me pedía que jugara con él y, poco a poco, ya solamente le servía para tratar de atajar sus remates a gol. Y así es como comenzó mi carrera".

Hoy, esa carrera está a punto de dar un nuevo giro en Colombia, donde, gracias a su arquero, Argentina sigue avanzando sin recibir ningún gol. Pero, por otro lado, sus delanteros solamente han metido uno desde el comienzo del campeonato. ¿Tal vez porque su portero los acaba desmoralizando en los entrenamientos? "¡A lo mejor es eso!", respondió Andrada con una carcajada. "Pero vamos, ellos tienen cualidades de sobra para regresar a la senda del gol".

En todo caso, es evidente que si un equipo no mete muchos goles, pero recibe menos todavía, tiene muchas probabilidades de llegar lejos.

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