Caranta no sólo jugó sino que salvó el empate cuando Atlas tiraba la heroica.

MARIONI INTENTA PUNTEAR UN CENTRO. CARANTA MIRA ATENTO. EL ARQUERO FUE CLAVE.
Dos jugadas en apenas un minuto. Con eso le alcanzó y sobró a Mauricio Caranta para ser una de las figuras de este triunfo de Boca. Es cierto, no lo atacaron mucho, pero cuánto vale un arquero cuando aparece en el momento justo. En esos sesenta segundos, Atlas podría haber empatado y hay que ver si la Bombonera terminaba con semejante fiesta.
La presencia de Caranta en el arco recién se confirmó ayer. La contractura en el aductor derecho después del partido contra Gimnasia lo puso en dudas para jugar con Atlas. Lo probaron y a la cancha. Independientemente de que Migliore, el suplente, ha cumplido, Caranta viene con actuaciones claves, con atajadas que definen partidos. Si bien se cuidó de no sacar con el pie en los saques de meta (con pelota detenida), no se hizo problemas para jugar de aire. En el PT: dos de Achucardo desde afuera que controló sin problemas y cerró bien su palo a Marioni tras el blooper de Cáceres. La chapa de titular, de jugador que pide Selección llegó a los 34 del segundo tiempo cuando Boca ganaba 1-0 y el Atlas se jugaba la heroica. Primero fue un buen centro desde la izquierda que Pacheco cabeceó casi en el área chica. Si bien la pelota fue al medio, hacia donde estaba Caranta, el arquero reaccionó como debía. Pero segundos después, el centro fue desde la derecha y Flores metió un cabezazo a lo Palermo. Potente, cruzado y bajo. Elástico, la contractura no le impidió mostrar su potencia de piernas y voló (hacia su izquierda.
Este Mauricio, a diferencia del presidente, no se toma licencia.





