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Con Neuer, dos tandas y dos finales

Con Neuer, dos tandas y dos finales

Hace un mes, en la semifinal de la Copa de Alemania, ya fue el héroe en la tanda decisiva. El primer penalti detenido desde su llegada a Múnich el pasado julio. Seis temporadas se retrasó la coronación de Manuel Neuer, 26 años, el héroe del Bayern en Chamartín. Dos veces se lanzó abajo, a su derecha, primero ante Cristiano y luego ante Kaká. Dos paradas vitales para el equipo de Jupp Heynckes, superior durante 90 minutos, más angustiado en la prórroga. Allí descolló la figura de Bastian Schweinsteiger, con el pulso firme además para anotar el lanzamiento definitivo.


"Hemos trabajado duro por esto. En los dos partidos hemos mirado a los ojos al Real Madrid y al final hemos merecido el triunfo", resumió el portero, ídolo para los 5.000 hinchas que lo vieron en directo en el fondo norte, bastantes metros más arriba de la portería donde se decidió el pase a la final. En nueve meses, esa misma afición ha pasado de las dudas a la fe absoluta en Neuer. Habitual anverso y reverso del juego, que tantas veces ha conocido este portero, tan irregular como genial.

La primera vez que intervino, quiso despejar con el pie y apenas rozó el balón. Unas dudas trasladadas a sus defensas erráticos en el arranque. Había avisado Neuer que tendría mucho trabajo, aunque al cuarto de hora ya se habían superado las peores expectativas. Así de grande es el fútbol, que hunde y ensalza en una misma noche.
Desenlaces paralelos

Porque apenas dos horas después, Neuer sacaó un balón a Cristiano, que en tres temporadas de blanco sólo había errado uno de sus 27 lanzamientos. Fue en diciembre de 2009, ante el Almería, cuando Diego Alves sacó una pelota luego embocada por Benzema. Tras convertir el primero, cuando optó por el perfil izquierdo, el astro de Madeira cambió la trayectoria y se encontró con la mano firme de Neuer.

Una actuación tan decisiva como la del pasado 21 de marzo en Mönchengladbach, cuando detuvo el último lanzamiento de Håvard Nordtveit. Curiosamente, Dante había enviado el tiro anterior a las nubes, en una acción casi calcada a la de Sergio Ramos en Madrid. En la euforia posterior, ya en el rincón de los hinchas bávaros, Mario Gómez señaló al portero en un gesto inequívoco. Esa final de Copa era suya.

Y es que Neuer tenía varias cuentas pendientes con el Borussia, contra quien cometió dos gruesos errores en la Bundesliga. En la primera jornada, con una mala salida que permitió el gol de Igor de Camargo. Ya en la segunda vuelta, otros dos fallos ante el equipo de Lucien Favre facilitaron el 3-1. Lejos de esconderse, al día siguiente admitió su responsabilidad en el primer gol. Así se las gasta este arquero, que ha mantenido el cero del Bayern 22 veces (17 de Bundesliga y cinco en la Champions). Y eso que Lahm, Badstuber, Boateng y Alaba no son precisamente un seguro de vida.

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