El gran momento de Justo Villar
La profesionalidad y experiencia en el fútbol y especialmente en el arco, con más razón, es un punto alto para que un equipo basamente una sólida línea defensiva.
Justo Villar, arquero titular y capitán actual de la selección paraguaya, se ha ganado el puesto por estos méritos y otros más que hacen que sea considerado hoy día el mejor en su puesto en esta eliminatorias que lleva jugado cuatro fechas, en donde solo ha encajado un gol en contra en cuatro encuentros. Su solvencia, serenidad y capacidad para jugar entre los tres palos es fundamental, por la colocación, serenidad, agilidad y ahora también ha mejorado en las salidas aéreas y por abajo con una velocidad que debe tener el arquero para los balones largos o divididos y el m ano a mano, donde un arquero veloz y eficaz va a ganar siempre por su experiencia y velocidad; y solo el correr de los años, las prácticas, los juegos seguidos, pueden dar esta formación completa en un “golquíper” que a partir de los 25 ó 27 años en adelante ha asimilado la experiencia necesaria para el difícil puesto.
Villar hoy día es el menos batido en esta primera fase de la eliminatoria para Sudáfrica 2010, junto al colombiano Agustín Julio, con un gol recibido en 4 encuentros jugados hasta hoy. Y le marcaron un gol contra Ecuador, en un descuido defensivo, donde no pudo intervenir, ante el pase abierto y rastrero dentro del área de un delantero ecuatoriano, que solo atinó a empujar el balón con el arco a su merced.
En Lima, Perú, a pesar de su poca tarea (0-0), fue fundamental. Contra Uruguay nos salvó del empate en una jugada dentro del área donde el balón le pegó en el pecho y gracias a su buen achique. Y en esta última fecha, sacó a relucir en Chile sus estimables condiciones, siendo una de las figuras del partido entre otros compañeros como Cabañas y el estupendo Da Silva que marcó dos soberbios golazos de cabeza. Villar fue fundamental por las salvadas del primer tiempo, especialmente ese tiro libre que volando sacó al córner, dando muestra de agilidad y reflejos, y no fue la única de media distancia. También fue importante para el primer gol en un saque veloz que picó antes de que Haedo cabeceara dando un pase al veloz e imparable Cabañas, que con clase tocó ante la salida y el salto del golero chileno, suavemente, como solo los grandes pueden hacerle (cuentan que el gran Arsenio Erico tenía ese estilo sutil y seguro para marcar goles). Y no solo sacó balones de fuera del área, sino que también demostró en las salidas aéreas de que es capaz y asegurando el balón. Y muy rápido para salir a cortar esos pases divididos y llegar antes del rival. Justo Wilmar Villar demostró en estos cuatro partidos que tiene el puesto bien ganado, y mientras esta larga espera de seis meses que tenemos para enfrentar a Brasil, tendrá la oportunidad de seguir dando muestra de sus grandes condiciones con el Newell’s Old Boys de Rosario Argentina, donde en el difícil balompié argentino en varias ocasiones fue considerado el mejor de esos torneos de la AFA.
Esperamos siga manteniendo esas humildad, dedicación, disciplina y trabajo al que se somete diariamente y en las futuras jornadas que nos queda (hay un largo trecho que recorrer todavía), Villar y la Albirroja que ha dado muestra de madurez táctica y un darse íntegro de cada jugador, se den cuenta de que se puede pelear los 90 minutos, como Paraguay lo está haciendo.





