El volver a empezar de Valdés
El guardameta del Manchester United ya ha superado completamente su lesión y entró en su primera convocatoria el pasado fin de semana.Su objetivo: recuperar el nivel previo a su lesión y regresar a la selección española de Vicente del Bosque.
Lejos de los focos que alumbran a las grandes estrellas de la Premier League hay un superhéroe escondido en el sur de Londres. En Selhurst Park, la casa del Crystal Palace, desde hace diez años vive un guardián que protege sus porterías. Cada fin de semana, los hinchas idolatran con sus cánticos y sus pancartas a un cancerbero argentino. "Manos de Dios", se puede leer en muchas de las pancartas de los 'Eagles'. No alaban a la extremidad con la que Maradona batió a Shilton en México en 1986. Muestran su orgullo por los guantes de Julián Speroni.
El meta argentino de 35 años volvió a ser decisivo en la victoria del Crystal Palace ante el Tottenham (2-1). Su jerarquía y su seguridad bajo palos, acompañada de su extrema agilidad e intuición, llevan una década ayudando y dando puntos a los 'Eagles'. Speroni ha tenido una carrera atípica. Tras debutar con el club de su localidad natal, el Platense, y jugar solo dos partidos en Argentina, el italiano Ivano Bonetti, entonces entrenador del Dundee escocés, le fichó con solo 22 años para defender la meta del club británico. En el norte del Reino Unido, destacó hasta que el Crystal Palace llamó a su puerta. Fichó por un club de Premier y vivió en su primer año en Londres la amargura del descenso. Sin embargo, desde entonces, se convirtió en el dueño absoluto de la portería de los 'Eagles'.
Su jerarquía y su seguridad bajo palos, acompañada de su extrema agilidad e intuición, llevan una década ayudando y dando puntos a los 'Eagles'
Speroni se fajó en el barro de Championship (Segunda) durante ocho campañas y contribuyó al regreso del Crystal Palace a la Premier League la pasada temporada. En 2014, el cancerbero argentino fue el octavo mejor portero de la liga. Realizó 116 paradas, dejó su portería a cero en 12 ocasiones y contribuyó a que el entonces equipo de Pulis fuera el séptimo menos goleado de la competición y certificara su permanencia. Además, por el camino, amargó la vida al Chelsea de Mourinho y a muchos delanteros.
Esta temporada, su importancia no ha disminuido. Ha dejado cinco veces su portería a cero y ha tenido más de una actuación decisiva, como ante el Burnley, al detenerle un penalti a Arfield (ver el vídeo arriba) en los instantes finales. Speroni se deja la piel en cada partido. Frente al West Bromwich, tuvo que ser sustituido después de recibir un golpe de Anichebe en la cabeza. "El médico dijo que estaba bien, pero yo sabía que no lo estaba", declaró su entonces entrenador, Neil Warnock, que censuró la dureza del equipo rival hacia su portero. Todos los estamentos del club le protegen.
Más que un portero
15 entrenadores, entre mánagers e interinos, han pasado en los últimos diez años por el banquillo del Crystal Palace. Con todos ellos, Speroni ha sido indiscutible. Jugador del Año en cuatro ocasiones (2008, 2009, 2010 y 2014) y sexto futbolista con más partidos en la historia de los 'Eagles' (366), es mucho más que un portero.
"Me encantaría quedarme en el Crystal Palace. Mi familia y yo somos felices aquí"
Su capacidad de liderazgo y de adaptación a la vida en el sur de Londres han sido absolutos. Hace un año abrió un restaurante, 'Speroni's', junto al también argentino Christian Barrionuevo en esa zona de la capital británica en el que ofrece comida mediterránea. "Mi familia es italiana y la de mi mujer española. Queremos fusionar ambas cocinas y que la gente se sienta como si comiera en casa", afirmó el guardameta. El pollo y el filete Speroni lucen en la carta. Está echando raíces en Croydon. "Me encantaría quedarme en el Crystal Palace. Mi familia y yo somos felices aquí", declaró hace unos meses el guardameta argentino. En verano renovó por una temporada, quedándose, como el mismo dijo, "en casa".
Los aficionados del Palace aman a su portero. El próximo 20 de enero, con motivo de los diez años de su llegada, Speroni atenderá a varios hinchas en el teatro de Ashcroft en un encuentro para revivir una década en Selhurst Park. Una charla sin guantes para la que ya se han vendido cien entradas. Él, mientras tanto, seguirá destacando bajo palos. Deteniendo penaltis como ante el Burnley o transmitiendo seguridad como ante el Tottenham. Es el guardián de las águilas.
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