Los milagros de Julio César
Los partidos del Inter de Milán encandilaban a los paparazzi durante la estancia de Ronaldo en el club. En aquellos encuentros, una nube de fotógrafos no cesaba de disparar sus flashes a una rubia despampanante que sobresalía entre la concurrencia, la novia del hombre al que todos consideraban clave para los planes del club de resurgir como potencia futbolística de Italia.
O Fenômeno fue incapaz de inspirar la consecución de ese objetivo, pero el compañero actual de Susana Werner ha logrado lo que el anterior no pudo. En efecto, es difícil rebatir que Julio César, el actual marido de la actriz y modelo, es el principal contribuyente al reciente monopolio del Inter en la Serie A. Habida cuenta de las generosas aportaciones de futbolistas de la talla de Javier Zanetti, Esteban Cambiasso y Zlatan Ibrahimovic, esa afirmación es un firme testimonio de la grandeza del guardameta.
Ágil y siempre valiente, este brasileño nacido en Duque de Caxias se ha constituido en celoso guardián de la portería interista desde que reemplazó a Francesco Toldo como primer guardameta y ayudó al club a conquistar tres scudetti seguidos. Recibió el elogio constante del anterior entrenador del Inter, Roberto Mancini, y ahora su sucesor, José Mourinho, tampoco se cansa de cantar sus alabanzas.
"Un número uno sin discusión"
En opinión de Luca Marchegiani, Julio César no tiene igual. "Ser el mejor [portero] del mundo siempre depende del momento, pero su actual rendimiento hace de él el número uno sin discusión", declaraba recientemente el ex custodio de Italia a La Gazzetta dello Sport.
El desempeño de Julio César en la ida de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Manchester United ciertamente respaldó el juicio de Marchegiani. Impidió que los visitantes consiguieran un valioso gol fuera de casa con una serie de formidables paradas que permitieron zanjar la contienda con un empate a cero. El entrenador del Manchester, Alex Ferguson, lamentó su impenetrabilidad; Mourinho la ensalzó, aliviado con un resultado que, según sus palabras, da a su equipo "un cincuenta por ciento de probabilidades de pasar".
A la conclusión, Julio César señaló: "Estoy satisfecho de mi actuación de esta noche, y siempre me complace arrimar el hombro como lo he hecho hoy. Cuando el equipo me ha necesitado, allí he estado yo, así que todos nos iremos felices a casa. Creo que un 0-0 no es un mal resultado, desde luego es mucho mejor que un 1-1. De este modo podremos sacar buen partido al contragolpe en Manchester con [Zlatan] Ibrahimovic y otros jugadores rápidos capaces de aprovechar los espacios que dejen".
Sin embargo, si Julio César tuvo tanto trabajo en San Siro, lo más probable es que no dé abasto en Old Trafford mañana. Wayne Rooney, que sólo jugó los seis últimos minutos del choque de ida por estar recuperándose de una lesión, y a quien el brasileño describió como "la mayor amenaza para nuestras posibilidades de clasificación", formará sin duda un feroz tridente atacante junto a Cristiano Ronaldo y Dimitar Berbatov. Por si fuera poco, los italianos deberán prescindir de algunos defensas lesionados, como Nicolas Burdisso, Cristian Chivu o Marco Materazzi.
La dependencia del Inter de Milán de su dorsal número 12 se ha hecho tan pronunciada que el ex seleccionador italiano Arrigo Sacchi ha advertido contra el peligro de "confiar en los milagros de Julio César". No obstante, todo induce a pensar que hará falta otro impecable recital del arquero de 29 años para que los nerazzurri puedan aspirar a eliminar al vigente campeón de Inglaterra, Europa y el mundo.
A lo largo de los años, en los partidos cruciales el Inter de Milán se ha beneficiado de las artes de finísimos guardametas, como por ejemplo Lorenzo Buffon, Giorgio Ghezzi, Lido Vieri, Giuliano Sarti, Ivano Bordon y Gianluca Pagliuca. Pero el éxito y el poderío de Julio César ya le han abierto un lugar entre los grandes guardametas del club de Milán.
Es más, Julio César va camino de convertirse en el mejor portero de la historia del club a pasos de gigante. Si ayuda al Inter a imponerse a los diablos rojos, se acercará aún más al trono de Walter Zenga.





