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Los resultados afectan el arco

Los resultados afectan el arco

En los tiempos que corren, la cultura resultadista intenta, a través de todos sus medios, cambiar a todo aquello que no produzca ganancias de forma inmediata. Los trabajos, las ideas y la planificación quedan a merced de una derrota, los procesos no se respetan y todos son posibles marginados en caso de una caída. La vorágine del resultado ya no es exclusividad de los directores técnicos sino que, también, comienza a afectar a los arqueros.


Hilario Navarro es uno de los ejemplos más claros. Con la asunción de Cristian Díaz, el ex arquero de San Lorenzo tuvo que dejarle su lugar a Diego Rodríguez, luego de un partido con algunos errores frente a Argentinos Juniors. El rojo sin puntos en el campeonato, antes del partido con Boca, empezaba con el temor de los promedios para la temporada que viene. No basta con la cabeza de Ramón Díaz, la racha de resultados adversos también se cargó a Hilario Navarro.

El caso de San Lorenzo es un ejemplo similar al anterior. Migliore salió del equipo y aún no pudo regresar a la titularidad. El ex Boca siempre mantuvo un gran nivel al frente del arco de San Lorenzo, pero con la salida de Omar Asad, también se produjo la del arquero. Nereo Champagne está en un gran nivel, y eso lo favorece para no estar en el ojo de la tormenta, aunque el equipo tenga problemas con los descensos.

Godoy Cruz, River, Banfield y Colón tienen problemas con sus arqueros. Algunos son cuestionados por los hinchas, mientras que otros están en duda fecha tras fecha para el partido siguiente por el mero hecho de no obtener un resultado positivo.

Es evidente que en un fútbol urgido de resultados y no de ideas, el arquero empieza a ser cuestionado, culpa de toda la locura que genera la cultura de la inmediatez. Los procesos no tienen réditos, pero todos se rasgan las vestiduras de ser admiradores de la maquina barcelonista. Nadie quiere pagar los costes de comenzar un proceso y no ver los resultados. Los dirigentes no se capacitan para bancar los reclamos de los hinchas que piden resultados y no procesos. Esto desemboca con mucha gente dentro de la máquina trituradora y el arquero no resulta la excepción.

Por Javier Furwasser

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