Rodolfo Cota, un arquero en ascenso
Luego de tener participación casi nula con Pachuca, Rodolfo Cota llegó a Puebla para demostrar que tenía mucho que ofrecer bajo los tres palos. Ahora, después de un año en donde su carrera ha dado un giro radical, el sinaloense llega a Guadalajara para encarar un reto tan importante, como lo es defender los colores rojiblancos.
Llegar a un club importante siempre tendrá un sabor especial. Los equipos de fútbol con mayores adeptos y un palmarés robusto estarán constantemente en el ojo del huracán y el juicio hacia sus refuerzos será más incisivo, rápido e –incluso– injusto en varias ocasiones. Peor aún, si la posición que cubre el nuevo jugador en cuestión es la del arco, la situación se vuelve más aguda. Los guardametas son los que cuentan –de manera implícita– con la más decisiva labor; con ellos, diez atinos poco valdrán, si un desatino termina por jugarle en contra en el marcador al equipo que defiende.
El Club Guadalajara es un equipo que históricamente ha tenido un resguardo de portería trascendente. Los porteros del Rebaño Sagrado suelen estar obligados a marcar diferencia en el plano nacional y, con frecuencia, sus actuaciones los mantienen en la mira de la Selección Mexicana. Ser portero de Chivas es una de las labores más retadoras en la Liga MX y nombres como los de Jaime ‘Tubo’ Gómez, Ignacio ‘Cuate’ Calderón, Arturo ‘Zuly’ Ledezma y –más recientemente– Oswaldo Sánchez, hablan de la trascendencia que defender el arco rojiblanco suele tener.
Rodolfo Cota ha vivido una alza en su nivel de manera exponencial. Apenas hace un año, el guardameta oriundo de Mazatlán, Sinaloa, se conformaba con ver a su equipo de entonces, Pachuca, desde una banca. Estaba claro que su participación estaba completamente bloqueada por quien, hasta la fecha, sigue teniendo un lugar asegurado en el arco titular de los Tuzos, Óscar ‘Conejo’ Pérez.
Al salir del Pachuca, con rumbo hacia Puebla, Cota tuvo que desempolvarse para demostrar su valía. Sus primeras actuaciones, mostraban a un arquero dubitativo, con una evidente falta de seguridad para dominar su área y mantener a su equipo firme en defensa. No obstante, con el paso de los partidos, su talento comenzaba a mostrarse y, aunque Rodolfo terminaría compartiendo la titularidad con Alfredo Frausto en su primer torneo enfundado con la de La Franja, para el Clausura 2015 demostraría que el arco poblano tenía un solo dueño.
El sinaloense fue pieza fundamental para que Puebla terminara por librar el descenso. Sus paradas puntuales le dieron valiosos puntos a los de la Angelópolis y, acumulando 69 en total, se colocó en la tercera posición entre los arqueros más atajadores del Clausura 2015, apenas debajo de Alfredo Talavera y Cirilo Saucedo, pero arriba de figuras como Moisés Muñoz, José de Jesús Corona o Luis Michel. Para complementar tal situación, sus actuaciones fueron tan buenas que, por primera vez desde el Clausura 2008, los Camoteros terminaron el campeonato con diferencia de goles positiva. Los 20 goles recibidos por el ex dorsal ‘1’ del Puebla hablan de una seguridad que garantiza un arco protegido.
Rodolfo Cota enfrentará uno de los retos más importantes de su carrera al llegar a un club de tanta trascendencia como el Guadalajara. El pasado reciente lo ha hecho demostrar que tiene los tamaños para cumplir con la encomienda –desde lo estrictamente futbolístico–. Ahora solo queda por demostrar que la fortaleza mental lo complementa, para asentarse con el Rebaño y manifestar, con sus actuaciones, que puede convertirse en uno de los arqueros más importantes del país.





