Noticias

Volver a empezar

Volver a empezar

Franco Costanzo, ex arquero de River, regresará a la actividad profesional luego de su retiro y atajará en la Universidad Católica de Chile.


Un jugador de fútbol, luego de confirmado su alejamiento del fútbol, tiende a extrañar todo lo relacionado con este deporte en los primeros momentos. Los entrenamientos, las concentraciones, la práctica misma de cada ejercicio específico, los utileros, los partidos, la gente y muchos factores más influyen dentro del aspecto psicológico que repercute en las emociones. Y aún más si  se cita el ejemplo de un futbolista como Franco Costanzo.

Con sólo 31 años, el cordobés oriundo de Río Cuarto decidió poner fin a su carrera en mayo del 2012. Su último encuentro lo había disputado a fines de 2011, cuando por entonces militaba en el Olympiacos de Grecia. Hasta el día de hoy, arrastra un año y medio de inactividad, pero nada impedirá que pueda amoldarse nuevamente para custodiar los tres palos de uno de los arcos más grandes del fútbol chileno.

Surgido de las divisiones inferiores de River, Costanzo debutó en Primera el 11 de febrero de 2001, en el triunfo de River por 6 a 2 ante Estudiantes de La Plata bajo la dirección técnica de Américo Rubén Gallego. Desde ese momento, supo reponerse ante las adversidades que se le presentaron. Sufrió dos veces la rotura de ligamentos en la rodilla derecha y además tuvo una luxación en un hombro que lo marginó del arco en su mejor momento futbolístico. Sin embargo, estas lesiones no fueron impedimento para que el cordobés gane tres títulos con el club (Torneo Clausura 2002, 2003 y 2004). Gracias a sus buenos rendimientos, tuvo la chance de ser convocado a la Selección Argentina que dirigía Marcelo Bielsa, y demostraba partido a partido que era uno de los mejores arqueros a nivel nacional. Rápido y potente con sus piernas, parecía imposible convertirle un gol quedando mano a mano. Los delanteros sufrían los atoramientos del joven al que muchos resistían por su nula relación con la prensa.

Aquellos que observaban a Costanzo consideraban que era un arquero capaz de sacar las pelotas más imposibles, y a la vez sostenían que podía cometer ciertos errores que terminaban en goles absurdos. De todas formas, nadie se percató en distinguir todo el potencial que podía despertar el gran proyecto cordobés. Si bien las lesiones influyeron en su desarrollo, el guardavallas siempre se perfiló como un arquero para ser tenido en cuenta. Incluso estando lesionado, se mostraba como un claro competidor de Ángel David Comizzo (ícono de River), José María Buljubasich y Germán Lux.

Concluida su etapa en River, donde atajó 120 partidos entre 2001 y 2005, emigró en la temporada 2005/2006 al Alavés de España. Desafortunadamente, descendió a la segunda división, y a partir de ese momento su futuro era una incógnita. Finalmente, en julio de 2006 apareció en escena el Basel, un club popular de Suiza con el que Costanzo ganó tres ligas y tres copas suizas. No conforme con sus conquistas, fue admirado por sus compañeros e hinchas, y se adueñó de la cinta de capitán. Con tanta brillantez, se transformó en ídolo y referente indiscutido del club.

Finalmente, decidió concluir su etapa en Basel durante el primer semestre del 2011, para luego firmar contrato con Olympiacos, club griego donde tuvo escasa participación. Ya sin las ganas que tenía antes para atajar, optó por colgar los guantes, sin siquiera pensar en un supuesto retorno a River. Alejado de las canchas, pasando como incógnito en más de una ocasión, apareció en escena José María Buljubasich, ex compañero del cordobés en el River que dirigía Manuel Pellegrini (2002/2003). El ex arquero de Rosario Central se vio reflejado en Costanzo, ya que antes de convertirse en ídolo del club chileno también se había retirado. Al ver que su equipo necesitaba un arquero con condiciones, llamó inmediatamente al cordobés, que interrumpió sus vacaciones en Argentina, para finalmente viajar a Chile. En sus primeras declaraciones, Costanzo aclaró que está ilusionado por jugar en la Universidad Católica: "Es uno de los tres grandes de Chile, todo jugador quiere estar en un equipo grande. Estoy bien físicamente, más allá de que no he estado jugando, estuve entrenando y estoy con muchas ganas. Faltan detalles para arreglar todo”.

El tiempo dirá cómo resultará esta nueva aventura que protagonizará Franco Costanzo al frente del arco de la Universidad Católica. Por lo pronto, condiciones tiene. Merece revancha, fundamentalmente por todos los obstáculos que supo esquivar. Y principalmente, porque un arquero con sus condiciones merece una despedida diferente. En Chile, y por qué no, en River, con la recordada camiseta que utilizaba con el número 17 en la espalda...

Por Gonzalo Durand
Mail: gonzadurand1@hotmail.com
Twitter: @gonzadurand

Comentarios