¿Y, tengo manos o no, Angel?
Vega fue figura para mantener el cero en su vuelta al arco de River y lo chicaneó a Cappa, quien lo había tratado de "sin manos" en la goleada del Clausura. "Seguro que me puteó más que antes...", contó.
"Le dije que fue figura y me preguntó si tenía manos, je", dijo Angel Cappa esta vez.
Te felicito, atajaste bárbaro.
-Gracias. ¿Y, tengo manos o no, Angel?
-Sí, je. Cuatro manos tuviste esta vez...
No lo mandó a tomar la mamadera ni le regaló un chupetín para que se entretuviera. Daniel Vega no posee la capacidad grosera de los dioses: lo suyo es más terrenal, humilde y hasta le pone un toque de humor a su descarga. Ante el hombre que hace cicno meses lo calificó de "sin manos" no hubo rencor sino una chicana con sonrisa. "En aquel momento me molestó lo que dijo. Pero ya pasó. Después del partido nos cruzamos, me felicitó y hubo unos chistes, nada más. Seguro que hoy me puteó más que antes", contó el Indio en su vuelta al arco en la misma cancha que había sufrido un doloroso 0-4. Esta vez fue figura para mantener el cero y tuvo varias atajadas como aquella que había provocado el despectivo comentario de Cappa que captó Fútbol de Primera: "¡Mira la pelota que sacó este sin manos!".
No esperaba Vega esta chance. Aunque deseaba recuperar la titularidad que le había sacado Gorosito, creía que Astrada le daría continuidad a Navarro hasta tomar una decisión. Pero para el Jefe fue suficiente lo que vio en las prácticas y el flojo nivel del otro arquero ante Independiente. Y el sábado le avisó que le devolvería el lugar que había perdido no por bajo nivel sino por gusto del anterior DT. Casualidad, justo reapareció una fecha antes del superclásico como ocurrió en el torneo pasado, cuando Pipo decidió sacar a Barbosa y eligió al Indio como su arquero. Y la lupa encima para ver cómo respondía lo agrandó, lo agigantó, al punto de construir su mejor tarde desde que ocupa el arco de River.
Toranzo probó cuantas veces pudo y siempre aparecieron las manos de Vega. Nieto y Goltz cabecearon y la pelota murió en las manos de Vega. Díaz encaró a Almeyda y Vega la manoteó. Bolatti tuvo la remake de la clasificación al Mundial, a quemarropa, y Vega tuvo manos de amianto. Nieto apuntó bien en un tiro libre y Dios le dio una mano a Vega para que la bola pegara en el palo. Y Sánchez definió sin arquero y Jesús (Almeyda) también le dio una mano y lo salvó. Sí, todas las manos todas para que nadie cante gol. Huracán chocó con el Indio, que consiguió que el arco quedara en cero en su sexto partido del semestre, en el que tiene un promedio Olé de 5,25 contra el 4,50 que cosechó Navarro en sus cinco actuaciones.
"Quería volver porque nunca me sentí afuera, sabía que me podía tocar en cualquier momento", comentó. "La más difícil la tapó el Pelado porque el arco estaba vacío", se sacó méritos y mostró esas manos que fueron mágicas.
Seguí atajando, Angel.
Te felicito, atajaste bárbaro.
-Gracias. ¿Y, tengo manos o no, Angel?
-Sí, je. Cuatro manos tuviste esta vez...
No lo mandó a tomar la mamadera ni le regaló un chupetín para que se entretuviera. Daniel Vega no posee la capacidad grosera de los dioses: lo suyo es más terrenal, humilde y hasta le pone un toque de humor a su descarga. Ante el hombre que hace cicno meses lo calificó de "sin manos" no hubo rencor sino una chicana con sonrisa. "En aquel momento me molestó lo que dijo. Pero ya pasó. Después del partido nos cruzamos, me felicitó y hubo unos chistes, nada más. Seguro que hoy me puteó más que antes", contó el Indio en su vuelta al arco en la misma cancha que había sufrido un doloroso 0-4. Esta vez fue figura para mantener el cero y tuvo varias atajadas como aquella que había provocado el despectivo comentario de Cappa que captó Fútbol de Primera: "¡Mira la pelota que sacó este sin manos!".
No esperaba Vega esta chance. Aunque deseaba recuperar la titularidad que le había sacado Gorosito, creía que Astrada le daría continuidad a Navarro hasta tomar una decisión. Pero para el Jefe fue suficiente lo que vio en las prácticas y el flojo nivel del otro arquero ante Independiente. Y el sábado le avisó que le devolvería el lugar que había perdido no por bajo nivel sino por gusto del anterior DT. Casualidad, justo reapareció una fecha antes del superclásico como ocurrió en el torneo pasado, cuando Pipo decidió sacar a Barbosa y eligió al Indio como su arquero. Y la lupa encima para ver cómo respondía lo agrandó, lo agigantó, al punto de construir su mejor tarde desde que ocupa el arco de River.
Toranzo probó cuantas veces pudo y siempre aparecieron las manos de Vega. Nieto y Goltz cabecearon y la pelota murió en las manos de Vega. Díaz encaró a Almeyda y Vega la manoteó. Bolatti tuvo la remake de la clasificación al Mundial, a quemarropa, y Vega tuvo manos de amianto. Nieto apuntó bien en un tiro libre y Dios le dio una mano a Vega para que la bola pegara en el palo. Y Sánchez definió sin arquero y Jesús (Almeyda) también le dio una mano y lo salvó. Sí, todas las manos todas para que nadie cante gol. Huracán chocó con el Indio, que consiguió que el arco quedara en cero en su sexto partido del semestre, en el que tiene un promedio Olé de 5,25 contra el 4,50 que cosechó Navarro en sus cinco actuaciones.
"Quería volver porque nunca me sentí afuera, sabía que me podía tocar en cualquier momento", comentó. "La más difícil la tapó el Pelado porque el arco estaba vacío", se sacó méritos y mostró esas manos que fueron mágicas.
Seguí atajando, Angel.





